Construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres

Más cines, TV, radios y diarios para el mundo

El presente número recoge los resultados de una serie de estudios que acaba de llevar a cabo la Unesco, acerca de los cuatro grandes medios de comunicación prensa, radio, cine y televisión que nos proporcionan informaciones y noticias de los acontecimientos que ocurren en todo el mundo. Tales estudios muestran los grandes pasos, dados en el curso de los últimos cinco años, en la esfera de la comunicación entre los hombres particularmente en la radio y la televisión pero revelan igualmente que millones de personas, en grandes sectores del globo, disponen aún de pocos medios de comunicarse, y en ocasiones no poseen ninguno.

La Unesco no ceja en su propósito constante de "promover la libre circulación de las informaciones mediante la palabra y la imagen", y ha tomado la iniciativa de ayudar a las naciones menos favorecidas de nuestro planeta para el desarrollo de sus servicios de comunicación, poniendo así un puente sobre el abismo que las separaba de los países más industrializados.

Pero hay otro problema de igual importancia, paralelo a la gran expansión de la prensa, la radio y la televisión: la necesidad de un mayor numero de periodistas cada vez más experimentados. Las opiniones del público y sus decisiones se basan no sólo en la cantidad de la información que recibe sino también en su calidad, o mejor dicho, en la forma verídica y completa en que se le suministra la noticia de los hechos o acontecimientos. Como la prensa englobando en este término todos los medios de información es uno de los instrumentos más potentes para influir sobre la mentalidad de los hombres, y dirigirla hacia la paz o la guerra, tiene una importancia vital para todos la competencia y sentido de responsabilidad de quienes redactan las noticias del día y de quienes las seleccionan y presentan al público.

En todos los países más importantes se concede hoy al periodismo una situación muy elevada entre las profesiones, y en general se reconoce que una persona para llamarse merecidamente periodista debe ser profesional en el sentido completo de la palabra: profesional en su formación, profesional en su ética y profesional en su responsabilidad social.

En el mes de abril del presente año, la Unesco convocó la primera conferencia internacional consagrada exclusivamente a la educación periodística. Los directores de periódicos, los redactores, locutores de radio, los productores de películas de actualidades y los directores de las escuelas de periodismo procedentes de 23 países que asistieron a esta reunión, proclamaron que cada país debe disponer de completa libertad para establecer su propio sistema de formación de periodistas, dada la multiplicidad de sistemas en uso. En el Continente americano, las escuelas de periodismo en las universidades desempeñan un papel importante. En Gran Bretaña se imparte la formación práctica bajo la dirección del Consejo Nacional para la Formación de Periodistas. En otros países existen métodos muy distintos. Pero los expertos de la conferencia de periodistas estuvieron de acuerdo en la necesidad de que, cualquiera que fuese el sistema escogido como el más apropiado a las condiciones locales, debería comprender la formación técnica en el oficio y la educación general, a fin de que los periodistas posean el necesario bagaje cultural para la interpretación correcta de las noticias y acontecimientos de todo el mundo.

También la conferencia elaboró un plan de acción en una vasta escala internacional que incluye el intercambio de maestros de periodismo y periodistas entre los diferentes países, la atención especial a las necesidades de los países técnicamente menos desarrollados, la organización de cursos sobre la cultura y la historia de otros pueblos y la enseñanza de lenguas extranjeras. Los expertos pidieron que la Unesco abriese el camino en la producción de libros de texto para servir de "prototipos" a los aspirantes a la carrera periodística y que incremente su ayuda a los gobiernos que desean instalar o desarrollar sus servicios de formación de personal para la prensa, radio, cine y televisión. Guardamos la esperanza de que, como resultado de la atención que se concede hoy al problema y como fruto de la cooperación actual de todos los medios informativos y de las universidades, se exten- . derá y perfeccionará la formación para el periodismo, con gran provecho de aquéllos que recogen, presentan e interpretan las noticias, así como del público al que sirven.

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Mayo de 1956