Construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres

La Unesco debe llegar a las masas

"Sería magnitud un error de abdicar nuestro de programa, pero hubiera sido un error más peligroso aún no comprender que los meiores programas son los que pueden realizarse. Y que, por excelentes que sean las promesas de la Unesco, los pueblos esperan de ella algo más que un catálogo de promesas. Para formular el orden de prioridades... tomamos en cuenta... tres consideraciones: En primer lugar:¿cuáles son los asuntos que pueden prestar, en mayor escala, un beneficio mayor a las grandes masas? En segundo lugar:¿cuáles son los que pueden ayudar mejor a las "élites" en su función de servir las mayorías? Y, por último,¿cuáles son los que han avanzado ya en los trabajos de la Unesco hasta un grado tal que el hecho de interrumpirlos representaría una frustración costosa y una incomprensible carencia de continuidad administrativa? 

"En cada sitio al que llego", continuó el Sr. Torres Bodet,"me preguntan:¿Por qué no está en contacto la Unesco con este o con aquel grupo de intelectuales, de pensadores, de artistas y de poetas? Su condición gubernamental ¿no le permite percibir la importancia de las asociaciones particulares? ¿No ha dicho usted mismo que la finalidad de la Unesco es el bien del hombre? ¿Cómo entonces hay una distancia tan grande entre el hombre medio y vuestra Organización? "Semejantes preguntas me inQuietan profundamente, no tengo por qué negároslo. Siento que hay todavía un vacío inmenso entre las actividades de la Unesco y las necesidades, las esperanzas y las angustias de ese hombre medio, de ese hombre de la calle, en cuyo destino quienes trabajamos en la Unesco debemos Incesantemente pensar. Pero me pregunto a mi vez:¿No son las Comisiones Nacionales las que deben ayudarnos, dentro de cada país, a colmar ese gran vacío?"

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Mayo de 1949