Construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres

Los Espectaculares progresos de la biología

Este número de El Correo de la UNESCO habla de descubrimientos: descubrimientos de orden científico, geográfico, histórico, cultural, artístico, moral también. Veamos.

Para empezar, las ciencias de la vida. ¿Hay una ciencia más descubridora que la biología actual? Su exploración de lo infinitamente pequeño, de esos soportes últimos de la vida y de la herencia que son los genes, le presta un poder fascinante y a veces alarmante de penetración e intervención que la sitúan en la vanguardia de la empresa científica contemporánea. Un gran biólogo, el profesor François Gros, nos habla de esta exploración en los límites últimos de la vida, de este nuevo "Libro de las maravillas del mundo" que muchos Marcos Polos contemporáneos se esfuerzan infatigables por escribir en sus laboratorios.

Cuando se habla de Descubrimiento (con mayúscula), lo normal, al menos en el mundo de habla española, es que se esté hablando del de América, cuyo quinto centenario se conmemorará dentro de cuatro años. ¿Descubrimiento? Para los europeos, sin duda. Pero ¿y los pueblos aborígenes supuestamente "descubiertos"? En realidad, como nos dice en su artículo el escritor venezolano Arturo Uslar Pietri, el 12 de octubre de 1492 se inició un proceso, que aun persiste, de diálogo mundial de las culturas, proceso que cambió al mundo entero, al descubierto como al descubridor.

Para muchos, africanos y no africanos, está siendo un enriquecedor descubrimiento el de un cine que, siendo jovencísimo (apenas treinta años) , puede mostrar ya en su haber un buen puñado de filmes magistrales que honrarían con creces a cualquier cinematografía. El lector juzgará leyendo el artículo aquí incluido.

Y, puestos a descubrir, será con toda seguridad un placer poder admirar el Convento de San Francisco de Lima, obra maestra del arte colonial de Hispanoamérica, hoy en grave peligro, o las soberbias mezquitas erigidas hace más de cuatro siglos por uno de los mayores arquitectos de la historia, el turco Mimar Sinan.

Por último pero quizá habría que decir "por primero" los lectores pueden descubrirse un deber moral de solidaridad con Africa, solidaridad que la UNESCO se esfuerza en fomentar, leyendo los dos textos sobre la situación de la ciencia y el desarrollo en ese continente: un sector muy importante de la humanidad se halla en estado de necesidad absoluta, en una crisis grave de la que sólo podrán ayudarle a salir una ciencia y una técnica verdaderamente al servicio de Africa.

Descubra este número. Descargue el PDF. 

Marzo de 1988