Tesoros de Mongolia
A fines del siglo XIX se descubrían en el centro de Asia los vestigios de "una ciudad inmensa sobre la cual parecía velar una gigantesca tortuga de piedra". Se trataba de Karakorum, capital del imperio mongol fundado por Gengis Kan en el siglo XIII y florón principal de un rico patrimonio cultural y artístico que los siglos fueron acumulando en esa tierra de los kanes que es Mongolia, cuya historia iba a marcar poderosamente la de toda el Asia central e incluso la del Asia Menor y la Europa oriental.
De los esplendores de ese viejo arte mongol ofrece una sucinta imagen este número de El Correo de la Unesco, en cuyo variado temario hemos tratado de incluir artículos relativos a gran parte de las principales esferas de acción en que se mueve la Unesco. Así, en materia de arte se habla también en nuestras páginas del magnífico Museo Picasso de París, inaugurado el pasado año, y del gran pintor chileno Roberto Matta, con motivo de su úhima exposición retrospectiva.
De los "poderes de la lengua" un tema propio de las ciencias sociales se ocupa, con profundidad y claridad al mismo tiempo, uno de los más destacados lingüistas jóvenes de la actualidad, el francés Claude Hagège, mientras su compatriota Elisabeth Badinter plantea el candente problema de las cambiantes relaciones entre los sexos.
Dos temas de suma actualidad, uno científico y otro de comunicaciones el cometa de Halley y el túnel bajo la Mancha están presentes en las páginas de este número, que se completa con dos temas culturales: uno es el de la jocosa historia de la jirafa regalada al rey de Francia, la primera que pisó tierra gala, y otro el de un enigmático y siempre joven personaje latinoamericano: el tango. Más nuestra habitual rúbrica relativa al Año Internacional de la Paz.
Edouard Glissant, Jefe de redacción.
