Construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres

Informática y comunicaciones

En este comienzo del Año Internacional de las Comunicaciones estamos viviendo una auténtica revolución de la comunicación y de la información que tiene profundas repercusiones en todos los aspectos de la vida humana. Nuestras casas, escuelas y hospitales, nuestras actividades culturales y de esparcimiento, las condiciones de trabajo en oficinas, explotaciones agrícolas y fábricas, hasta el concepto mismo de "trabajo": todo ello experimentará una radical transformación antes de que el siglo finalice. Los historiadores del futuro volverán seguramente sus ojos a la actual década como a la época en que se produjo un viraje esencial en la evolución de la sociedad humana.

La transición hacia esa nueva sociedad basada en la comunicación no será fácil. La manera como manejemos las nuevas técnicas de la comunicación será de suma importancia. Y este número de El Correo de la Unesco se inicia justamente con un análisis de los problemas culturales, sociales, económicos y políticos que entraña esa gran cuestión.

Para el Tercer Mundo crear una eficaz infraestructura de comunicaciones es condición sine qua non del desarrollo. De todos modos, es perfectamente natural que, para unos países que han pasado por la dura experiencia colonial, las esperanzas respecto del futuro se mezclen con serios temores y dudas.

La parte central de este número trata de los mecanismos electrónicos en que se basa la revolución de las comunicaciones, originiada por la rápida convergencia de una serie de nuevas técnicas. Las más importantes de éstas son: la creación de microprocesadores baratos dotados de una gran capacidad para tratar la información, los cuales ofrecen, por ejemplo, enormes posibilidades en materia de educación; los satélites de comunicaciones que posibilitan las transmisiones de largo alcance y a bajo costo; los dispositivos de grabación audiovisual que permiten la producción y la presentación descentralizada de materiales utilizables en los diversos medios de comunicación; la fabricación de fibras ópticas gracias a las cuales puede transmitirse por cable y sin interferencias una enorme cantidad de programas de información, de esparcimiento y de educación; y, por último, la ampliación y mejor utilización de la gama defrecuencias radiofónicas que han hecho posible el rápido desarrollo de la radiodifusión local y de grupo.

La experiencia muestra que los niños de todo el mundo, cualquiera que sea su origen, se sientenfascinados por la computadora y son capaces de manejar con facilidad un aparato que muchos adultos miran aun con reticencias cuando no con miedo.

Las posibilidades educativas de la computadora son inmensas, siempre que se la programe de tal modo que respete la formación lingüística y la identidad cultural del usuario, cosa sobre la cual los niños tienen ideas muy claras.

Por último, la parte final del presente número examina con más detenimiento la contribución práctica que las técnicas de comunicación pueden hacer al desarrollo, señala algunos de los escollos que deben evitarse en lo que parece ser la más importante transferencia de tecnología jamás emprendida y presenta algunos ejemplos concretos de lo que la Unesco ha hecho y está haciendo en su esfuerzo por implantar un nuevo y más justo orden internacional de la comunicación.

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Marzo de 1983