Africa invade la pantalla
El cine comenzó a desarrollarse en Africa desde i los primeros años que siguieron a su invención. Es interesante señalar que en 1896, un ilusionista que había robado uno de los primeros proyectores del "teatrógrafo" del Alhambra Place de Londres, fue sin duda el verdadero introductor del cine en Sudáfrica. Incluso el término "bióscopo", que se le aplicaba a comienzos de siglo, sigue siendo la denominación corriente en Sudáfrica para designar las salas de espectáculos cinematográficos, así como en muchas partes de Sud América se les sigue llamando biógrafos.
En Africa Occidental, los ensayos de proyecciones se remontan a 1905, época en que los cines ambulantes exhibían las primeras películas animadas en Dakar y sus alrededores. En la misma época, pioneros y exploradores empezaron a utilizar la cámara para documentar sus expediciones, y en la Cinemateca Francesa existen algunos catálogos de la empresa Melles referentes a las primeras películas filmadas en Africa.
Desde esos tiempos heroicos, el cine se ha desarrollado considerablemente, pese a lo cual el Africa negra sigue siendo una de las regiones menos desarrolladas del mundo en materia de proyecciones cinematográficas, y es el continente más retrasado por lo que respecta a la producción de películas; en efecto, si Asia y América del Sud son productoras de cine desde hace mucho tiempo, (al punto que el Japón, la India y Hong-Kong son los tres primeros productores mundiales de películas de largo metraje, habiendo quedado los Estados Unidos en el cuarto puesto), en el Africa negra no se ha hecho hasta ahora ninguna película de largo metraje.
