Escritores de Oriente y Occidente: un programa editorial de más de 100 obras
"Su sinfonía se retuerce como un monstruo hinchado, un dragón malherido que se resiste a morir y que, desangrándose en los acordes finales, bate furiosamente su erecta cola... Todos los músicos imparciales y los amantes de la música están de acuerdo en afirmar que nunca se había producido nada tan incoherente, caótico, agudo y cacofónico. Las disonancias más penetrantes chocan entre sí en una armonía realmente espantosa, y algunas débiles ideas que se insinúan sólo aumentan el efecto ensordecedor del conjunto."
Los lectores de El Correo de la Unesco se sorprenderán sin duda al saber que las frases citadas se refieren a la Segunda Sinfonía de Beethoven y a su Obertura de Fidelio, recibidas de manera tan incomprensiva por los más renombrados críticos de la época. El director de orquesta norteamericano Nicolás Slonimsky, de cuyo libro Lexicon of Musical Invective se ha tomado la cita anterior, declara en su prefacio que "todas las objeciones formuladas contra cada innovador de la música proceden de la misma inhibición psicológica que puede calificarse como No aceptación de lo desacostumbrado. Este fenómeno se revela en cada caso en que la costumbre tropieza con un modo extranjero de vida o una manera heterodoxa de pensar... Las costumbres que no nos son familiares ofenden. Un tibetano saca la lengua y silba cuando saluda a un amigo; pero esa forma de saludar constituye un insulto para un hombre de Occidente".
La música está sujeta a ese "fenómeno de no aceptación de lo no familiar" aún dentro de una misma cultura y tradición. El caso es más notable cuando la persona que escucha pertenece a una cultura diferente. Nicolás Slonimsky que no dispone de referencias asiáticas en su Léxico, cita sin embargo una carta dirigida a un periódico neoyorquino por un japonés que asistió a la primera representación de la ópera Madame Butterfly de Puccini en Nueva York, en 1907: "La música occidental es demasiado complicada para un japonés. Aún la voz del celebrado cantante Caruso no tiene mayor atracción que el ladrido de un perro en un bosque lejano." No hay duda de que un vasto sector del público japonés no reacciona hoy de esta manera ante la música occidental, ya que la gran música de Occidente se ha vuelto familiar para los japoneses, es decir de fácil disfrute. Infortunadamente, es verdad también que la mayor parte del público occidental no muestra una actitud comprensiva ante los sonidos de la música japonesa y, más generalmente asiática.
La Conferencia General de la Unesco celebrada en Nueva Delhi el año pasado, aprobó la ejecución de tres "Proyectos Mayores", uno de los cuales ha merecido el siguiente informe: "No hay exageración en afirmar que el proyecto que ha cautivado más la imaginación de todos los Estados Miembros es aquel que se refiere a la Apreciación Mutua de los Valores Culturales de Oriente y Occidente. Aunque se halla todavía en su etapa de preparación, este proyecto podrá tener una importancia fundamental para el mundo entero por su influencia como factor principal para fomentar un nuevo sentido de universalidad mediante el mayor conocimiento y la apreciación de la cultura y civilización de cada país."
El nuevo proyecto no abarca solo la música sino también la pintura, escultura, arquitectura, danza, teatro, filosofía, religión y literatura. Esta actividad no es nueva para la Unesco que, desde su fundación, ha venido trabajando por la apreciación mutua de las culturas de los Estados Miembros, en varias esferas; pero el "Proyecto Mayor" coordinará e intensificará todas esas actividades de la Organización. Varios números futuros de El Correo de la Unesco se dedicarán a los diferentes aspectos de ese gran Proyecto. El presente número, consagrado al Programa de Traducciones de Obras Representativas intenta dar una información detallada sobre algunas realizaciones de la Unesco en la esfera de la apreciación mutua de las literaturas de Oriente y Occidente.
