Dibújame la UNESCO...
La Unesco nació poco después del termine de la Segunda Guerra Mundial de una loca quimera. Tras seis años de sufrimientos, de destrucciôn y de sacrificios inenarrables, la humanidad sólo tenía una aspiración : impedir el estallido de un tercer conflicto planetario y, para ello, sentar las bases de una paz general y definitiva.
Los fundadores de la Unesco - entre los cuales no solo figuraban dirigentes políticos, sino escritores eminentes y grandes poetas - llegaron después de sus debates a una conclusión esencial, que resumieron en esta frase :".. puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz".
Esta fórmula breve, casi lacónica, es una sfntesis admirable de la dilatada experiencia humana de la guerra y de la paz. Cuando se analiza la historia de los grandes conflictos dei pasado, y en particular dei pasado recienteparece, en efecto, evidente que a cada uno de ellos precedió un periodo de preparaciôn psicológica y de movilización de las conciencias, durante el cual se condicionó a las tropas para que creyeran que su combate era necesario, justo e incluso sagrado.
¿Cómo puede arrastrarse a una multitud de seres humanos a querer matar a otros seres humanos, con la convicción de que es su deber hacerlo ? Para ello es necesario que, en cada lado, se crea que el otro es un enemigo irreductible y que la única alternativa es vencerlo a morir. Los otros ya no son mujeres y hombres que aman, sufren, esperan como nosotros - sólo son miembros anónimos de una entidad globalmente odiosa o despreciable. Sobre todo, hay que evitar conocerlos, entender sus motivaciones y sus valores; es preciso, por el contrario, ignorar aquello que los convierte en seres humanos, en semejantes - para no ver en ellos, en conjunto, inseparablemente, mas que un enemigo.
La misión que ha confiado a la Unesco la comunidad internacional se resume, en el fondo, en la obligación de desbaratar semejantes engranajes, de impedir que la ignorancia, la incomprensión, el desprecio se transformen en armas de guerra y, sobre todo, en sustituirlas poco a poco, pacientemente, por el conocimiento recíproco y la cooperaciôn. Se trata de ayudar a los pueblos a apreciarse, a respetarse unos a otros, a través de un conocimiento cada vez mas sutil de sus ideales, sus costumbres, sus aspiraciones, sus proyectos respectivos - y, todo ello, con la perspectiva de un fortalecimiento constante del respeto" a la justicia, a la ley, a los derechos humanos y a las libertades fundamentales para todos...".
Cinncuenta años después de su creación, ¿cómo ha cumplido la Unesco la misíon que le corresponde? Es importante saber lo que piensan sobre el particular los expertos, los especialistas de cada una de sus esferas de competencia, los beneficiarios de sus múltiples intervenciones. Pero no es menos esencial saber lo que piensan al respecto artistas total mente libres de formular las apreciaciones y los juicios que estimen adecuados, algunos de los cuales han estado asociados a una determinada acción de la Organización, y otros no. Se trata qui, no de hacer un balance objetivo, sino de sorprender un reflejo subjetivo. Se trata de dar cuenta, no de las realizaciones de la Unesco en el terreno, sino dei lugar que la Unesco ocupa en la imaginaciôn de los creadores actuales. Hemos formulado a todos esos artistas una misma y ùnica pregunta ¿qué les inspira el cincuentenario de la Unesco?
Elogiosa a crítica, basada en una experiencia directa o reveladora de un punto de vista actual, su percepción es en cierto modo un veredicto. Ahí la tienen.
Lea este número. Descargue el PDF.
