Construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres

La Lucha contra el hambre

La primera mitad del siglo XX ha sido testigo de tres revoluciones importantes. La política ha traído la autodeterminación a una tercera parte, aproximadamente, de la población del mundo, llamando la atención de éste en general hacia sus aspiraciones de una vida más rica y plena.

La revolución producida en las comunicaciones ha derribado todas las barreras de distancia y de idioma. El dinamismo de las ideas no puede quedar contenido por más tiempo dentro de los límites dictados por el privilegio de orden social o las consideraciones políticas.

La revolución demográfica ha impartido una nueva dimensión al reto que significan para el mundo moderno la pobreza y el hambre.

Estas son las condiciones en que la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) lanzó en 1960 su Campaña contra el Hambre. Los objetivos principales de esta campaña son dos: primero, crear una conciencia mundial de los problemas del hambre y la desnutrición, que afectan a más de la mitad de la población del mundo y que, fuera del sufrimiento y la degradación humanos que implican, plantean una seria amenaza a la paz y al progreso en medio del orden ; segundo, promover la creación de un clima de opinión en que se puedan encontrar soluciones a estos problemas tanto en un plano nacional como en un plano internacional.

En el escaso tiempo transcurrido desde que se iniciara la campaña, ésta ha podido constituir ya un foco de esfuerzo cooperativo para las organizaciones internacionales, los gobiernos nacionales, las organizaciones llamadas no gubernamentales y diversos grupos de particulares en todas partes del mundo. Los 104 Estados Miembros de la FAO rindieron por medio de sus representantes, al reunirse éstos en la Conferencia bienal de la Organización, celebrada en Noviembre de 1961, tributo unánime a la significación que la campaña tiene para el futuro bienestar del mundo.

La Campaña contra el Hambre intenta atacar el problema planteado por éste en un frente muy amplio y en todos los niveles de pensamiento y acción económicos y sociales; pero por razones de orden práctico, define así los tres sectores en que se ha dividido : (a) información y educación, (b) investigación y (c) acción.

Los programas de información y educación ayudarán a que los hombres de todas partes del mundo tengan la sensación viva de los hechos y los problemas concretos y sentarán las bases para decidir qué normas y programas de acción, tanto nacionales como internacionales, se necesitan para acabar con el hambre. Este esfuerzo por crear una conciencia activa y bien informada del asunto llegará a su culminación al reunirse en 1963, bajo los auspicios de la FAO, el Congreso Mundial de Alimentación.

Muchos grupos internacionales de profesionales y de particulares celebrarán este año y el próximo reuniones y conferencias de mesa redonda para considerar distintos temas de la campaña. Muchos Comités nacionales harán también lo propio. Se espera que los representantes de todos estos grupos tomen parte en el Congreso Mundial de Alimentación y ayuden a ver más claramente las normas que haya que adoptar en el futuro y las medidas de orden práctico que convenga organizar en los planes correspondientes.

Este número especial de El Correo de la Unesco tiene por objeto contribuir a que la gentes de todas partes del mundo comprendan los grandes problemas envueltos en ese otro problema general del hambre. Nos hemos esforzado por resumir en términos accesibles a todos las características conocidas y principales de éste y las conclusiones que los expertos han sacado al respecto. La Redacción espera que este número especial dé a los grupos que estudien la cuestión en escuelas y universidades y a los que la consideren públicamente una serie de datos y nociones exactos que les sean útiles en un trabajo cuya importancia es vital para todos.

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Julio-Agosto 1962