Los Lasers: una revolución en las comunicaciones

Los intensos y estrechos rayos de luz emitidos por los "lasers" son un presagio de progresos extraordinarios en el mundo de las telecomunicaciones. Y es bien posible que, antes de que los recién nacidos de hoy día aprendan a leer, ese presagio sea una realidad.

Nuestra civilización técnica se encuentra al parecer en vísperas de un salto hacia adelante cuyas consecuencias son imposibles de prever en 'la actualidad. El punto de partida para este alto es una ciencia bien antigua por cierto, la de la luz, a la que un dispositivo nuevo, el laser, o maser óptico, cuyo primer prototipo entró en funciones hace menos de cuatro años, presta hoy un nuevo y extraordinario interés.

¿Qué papel tiene este laser? Pues el de emitir un haz luminoso estrecho, monocromático, es decir de un solo color y de una sola longitud de onda bien definidos, y coherente, de modo que todas las ondas luminosas se desplazan dentro de un orden regular, como las olas de un mar eh calma. Hasta la fecha no se había dispuesto nunca de una luz dotada de todas estas características. El advenimiento del laser abre el camino a una serie de progresos espectaculares en el plano de las telecomunicaciones, del radar, de la cirujía, de la transmisión de energía eléctrica sin cables y varios otros más.

Las aplicaciones del mismo serán particularmente importantes para las telecomunicaciones: el haz luminoso de un solo laser es teóricamente capaz de enviar a destino todas las informaciones y todos los mensajes transmitidos simultáneamente por todas las estaciones de televisión y de radio, todas las líneas telefónicas y todas las cadenas «telex» del mundo. El problema que se le presenta a la ciencia es el de perfeccionar los medios técnicos necesarios para explotar tan sorprendente capacidad de transmisión. Pero ya se han dado los primeros pasos en ese sentido, llegándose a transmitir en efecto, por el canal de las ondas luminosas, imágenes de televisión y mensajes hablados.

Bruno Friedman

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Febrero de 1964