Construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres

La Búsqueda de la utopía

En momentos complejos como los que estamos viviendo, la imaginación - al decir de Einstein - es más importante que el conocimiento. El mundo evoluciona con tanta rapidez que sus transformaciones ponen a prueba nuestra capacidad de adaptación y nuestras experiencias. Cuanto más desmiente la realidad las certidumbres del tecnócrata y la soberbia del planificador, más urgente resulta recurrir a la libertad creadora del individuo. "Todo fluye" decía Heráclito hace más de dos mil años. ¿Hemos olvidado acaso esta ley del "cambio" universal? Estamos viviendo una evolución acelerada de la historia que exige del pensamiento un esfuerzo de renovación extraordinario. 

Ahora bien, ¿qué vemos a nuestro alrededor? En el momento mismo en que deberíamos adoptar como guía y motor la fuerza creadora de la imaginación, se proclama, en casi todas partes, la muerte de la utopía. ¿Se justifica ese rechazo radical? ¿Es posible negar a la utopía, como forma absoluta del deseo, su poder esclarecedor y su dinamismo? Son numerosos los investigadores que hoy en día ven en la tendencia indestructible a superar la realidad existente a característica misma del impulso utópico, de ese "loco deseo" que renace cada vez que el pragmatismo deja al descubierto toda su aridez y cae en.una rutina estéril. Para la mayoría de ellos, toda aventura humana importante, en cualquier ámbito - científico, religioso, político procede de una forma de pensamiento utópico. La utopía esbozaría, entonces, el rostro del porvenir.

Pero ¿qué utopía? ¿Y en qué condiciones? Esencialmente trascendente, la utopía no puede renunciar a la desmesura de la que nace, pero no por ello debe abandonar los parajes de la razón, Delicado equilibrio y, sin embargo, el único que tiene la posibilidad de darle vida. Actuar sobre a realidad, pues, pero conduciéndola hacia lo alto, sin perder de vista un solo instante el respeto por el ser humano. ¿No es acaso ese tipo de ambición, de utopismo, el que inspiró la acción de un Martin Luther King, de un Gandhi o de un Nelson Mandela? Utopía "abierta" - muy diferente de aquellas que por haber encerrado a la sociedad en una lógica que niega la expresión del individuo tienden a asfixiarla.

De este poder de la imaginación, habría que liberar la energía transformadora para una acción inmediata y universal, superando así ciertas vacilaciones y temores. Como afirmara Bernard Lown, Premio Nobel de la Paz en 1985: "Sólo aquéllos que ven lo invisible pueden realizar lo imposible." Al acrecentar así la potencia imaginativa y la voluntad de superación del ser humano, se lo prepara mejor para afrontar el mundo concreto y responder a lo imprevisto.

¿La utopía sería tal vez una garantía de libertad? La discusión permanece abierta. En todo caso, vale la pena plantearse la pregunta. De inmediato. 

Federico Mayor, Director General de la UNESCO

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Febrero de 1991