Pueblos en marcha: la transformación de América Latina
Por las cumbres y por las llanuras de América Latina, por sus puertos, por sus ciudades y por sus aldeas, sopla desde hace años un fuerte viento de renovación. En ese saludable airearse de los pueblos y de los gobiernos, unos han acometido la empresa activamente, otros con ritmo más pausado, pero lo cierto es que a lo largo y a lo ancho del gran triángulo que forma el Continente sudamericano, la brisa del progreso penetra hasta el último rincón geográfico.
Como en lodo gran Continente, los contrastes abundan: nieves perpetuas en el sur y en las cumbres y calor tropical en los valles; tierras resecas y selvas en las que la humedad da al proceso biológico un ritmo acelerado; grandes ciudades modernas y aldeas perdidas primitivas; indios, blancos, negros y mestizos; escritores y poetas de fama universal cerca de un enorme contingente de analfabetos ¿para qué seguir? No puede definirse todo un mundo en pocas líneas.
Cuando las Naciones Unidas estudiaron en su Consejo Económico y Social el problema de sentar las bases de una vida de paz, miraron hacia todas las regiones del universo. Una de ellas, la América Latina, que algunos designan como Itfdoamérica, llamó poderosamente su atención. Junto a un importante comienzo de desarrollo industrial, problemas como el del monocultivo; al lado de un elevado nivel cultural, tipos de vida elemental, pero siempre, y esto era lo esencial, con un deseo de progreso, curiosidad científica y anhelo de superación. En los planes de Asistencia Técnica que las Naciones Unidas y sus Organismos Especializados previeron, fué cuestión importante decirle al mundo cuáles eran algunos de los más esenciales problemas que esa gran región deseaba ardientemente resolver.
Y así comenzaron las misiones de las Naciones Unidas y de sus Organismos Especializados a abordar, siempre contando con los pueblos interesados y con sus gobiernos, las más urgentes de esas tareas.
¿Cuáles son los problemas? En materia de enseñanza, la necesidad de alfabetizar. La de enseñar a vivir sacando del medio ambiente mejores rendimientos. La modernización de los métodos agrícolas; el afinamiento de las técnicas de producción y el aprovechamiento más racional de las primeras materia.
Dentro de ese plan se han iniciado una serie de experiencias que los distintos pueblos han de coronar con su propio esfuerzo y por sus solos medios: desde la creación de centros de cooperación científica o de bibliografía, hasta elementales misiones de educación fundamental o de alfabetización, sin olvidarse de la preparación de especialistas nacionales, que habrán de continuar por los caminos recién abiertos. El CREFAL, que en México prepara promociones de maestros especialistas en educación rural y fundamental, es la más clara y patente prueba de ello.
Guatemala, Costa Rica, Colombia, Bolivia, Ecuador o Brasil; es decir, pueblos en los cuales la geografía y la climatología han aumentado las dificultades naturales que ha tenido que remontar cualquier otro país, han recibido los expertos de asistencia técnica de las Naciones Unidas y de sus Organismos Especializados.
La visión que ofrecemos ha de ser forzosamente parcial; no podemos en este número del Correo más que mostrar al lector determinadas condiciones de vida de los indios andinos; los problemas que en el llamado "polígono de la aridez", en el Brasil, agobian. a sus habitantes, y el esfuerzo admirable de las poblaciones de Costa Rica, Colombia y Guatemala, en múltiples aspectos de la educación. Pero por los ejemplos podrá percibirse la importancia del movimiento y de las justas esperanzas que despierta.
