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Sombras mágicas: nacimiento del cine

Hace algunos años, la Biblioteca Nacional del Perú, situada en el corazón de la ciudad de Lima, produjo una interrupción del tránsito que se repitió cada día durante más de dos semanas. La calle que conducía a la Biblioteca estaba materialmente abarrotada de adultos y niños. A medida que éstos pasaban en hilera por la puerta, eran contados por un aparato foto-éléctrico que chasqueaba de manera monótona a un ritmo que se elevó hasta la cifra de cinco mil visitantes por día. La atracción que se presentaba en la biblioteca era una exposición ambulante, destinada a explicar de modo sencillo los nuevos adelantos de la ciencia y a sacar a ésta del confuso laberinto del laboratorio para mostrarla al público.

Esta exposición relacionada con la física y la astronomía ha recorrido toda la América Latina, y no ha cesado aún en su viaje. Fué seguida por otras tres exposiciones científicas que han mostrado sus novedades à T500.000 personas, en 16 países. Pero en los archivos de la Unesco hay algo más importante que el itinerario, de las exposiciones ambulantes y que el número y los nombres de los países visitados: la prueba del enriquecimiento que esas exposiciones, y otras más sobre artes o educación, han significado para las vidas de innumerables personas en las pequeñas aldeas y en las grandes ciudades de todos los Continentes.

Un día, por ejemplo, llegó una exposición de arte moderno a un lugar llamado Tizi-Ouzou, villorrio raramente visitado, en las escabrosas colinas de Argel. Desde muchos kilómetros a la redonda acudieron los campesinos a Tizi-Ouzou, con el ñn de mirar las obras de arte. Algunos llegaron, hicieron un gesto de desconcierto y se marcharon. Otros muchos, como el maestro de escuela de las distantes montañas de Kabilia, contemplaron la exposición más detenidamente y después escribieron sus impresiones a la Unesco.

"Yo pasaba por Tizi-Ouzou dice el maestro de escuela y tuve la suerte de ver la exposición ambulante de la Unesco sobre arte moderno... que me ha revelado una forma de pintura que no conocía y de cuya misma existencia ni siquiera sospechaba."

Hay varios ejemplos de comunidades enteras que se han unido con el fin de comprar una serie completa de reproducciones de una exposición de la Unesco. Después de que una de estas exposisiones fué mostrada en la Galería de Arte de Perth, en Australia, se inició una suscripción pública en la cual contribuyeron los estudiantes, maestros, artistas y otros ciudadanos con cien libras esterlinas para adquirir una serie de reproducciones. Y el director de la Galería escribió: "La exposición demostró ser un gran estímulo para el público amante del arte y despertó considerable interés entre quienes velan por primera vez la obra de algunos artistas contemporáneos".

En la actualidad dan la vuelta al mundo algunas exposiciones de las obras de los Maestros Antiguos, del Arte Moderno, de Leonardo da Vinci y de grabados japoneses en madera. Otras exposiciones de la Unesco han sido dedicadas a un vasto número de temas, como la emancipación de la mujer, la libertad de información, la música y el cine, libros para los niños, la educación y la paz, la arquitectura escolar, la lucha del hombre contra el desierto y la selva, la historia de los derechos humanos y la protección de la naturaleza.

El presente número de El Correo ha sido inspirado por tres recientes exposiciones de la Unesco: " Dos mil años de Arte Chino", " El Hombre mide el Universo" y "Horizontes del Cine". Naturalmente, solo algunos de sus aspectos pueden ser tratados en estas páginas. La exposición " Horizontes del Cine" se inauguró por primera vez en 1953, en el Festival Internacional Cinematográfico de Venecia. Hoy se ha convertido en una Exposición permanente en el Instituto de Altos Estudios Cinematográficos, de Paris. Una versión más reducida sobre los orígenes del cine ha recorrido o se halla recorriendo las ciudades- y las aldeas de 12 países. Igualmente ha sido expuesta, en el curso de conferencias educativas, en Egipto, España y Canadá. En este último país ha servido de base para un importante programa de televisión. En Alemania se la emplea para conferencias en las aulas, y la Unesco la utiliza actualmente para la elaboración de una película cinematográfica destinada a enseñar a los niños de las escuelas la historia de la evolución del cine y su importancia como medio de información.

El invento de la película cinematográfica cumple hoy sesenta años. Las páginas que siguen son un tributo de la Unesco al genio creador de los hombres de ciencia, inventores y sabios de varios países que han hecho posible la realización del cine, y a los artistas y técnicos que han contribuido a la existencia de este medio de expresión humana.

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Enero de 1955