Construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres

La Belleza

Inasible belleza... En cuanto se trata de definirla, enmudece. En todas las civilizaciones los hombres han procurado en vano codificar lo bello. Nunca ha sido posible aprisionarlo en una norma universal. Ante la imposibilidad de definirlo, Valéry, en el siglo XX, acabó por afirmar que lo bello es "lo que desespera".

El pensamiento contemporáneo ha terminado por demostrar que resulta imposible reducir las diversas manifestaciones de la belleza a un sistema, cualquiera que sea. El relativismo, vencedor también en este terreno, ha descalificado toda concepción autoritaria de lo bello, desbaratando la antigua pretensión de encerrar su multiplicidad en un único "Ideal". Es el fin de todo dogmatismo. En el arte contemporáneo esa desconfianza llega a veces al rechazo. Algunas obras, y por cierto no las menos importantes, impugnan la idea de "perfección" a fin de sugerir mejor la belleza de todo lo que existe.

Paradójicamente,a través de su diversidad,e incluso de su ubicuidad,por su manera de escapar a todo intento de aprehensión,la belleza confirma su omnipresencia y manifesta su unidad. Cuanto más se sustrae al análisis intelectual,más claramente se revela a la experiencia sensible. A falta de una regla de oro, existe un sentido universal de lo bello. Nace, muere y renace constantemente en el espíritu del hombre. Eterna belleza...

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Diciembre de 1990