El Átomo benefico
El Átomo benefico
Por uno de los tráficos accidentes de la historia, el descubrimiento de que la fisión de un átomo de uranio deja en libertad una enorme cantidad de energía, se llevó a cabo en 1939, cabalmente cuando iba a empezar/ar la mayor guerra que ha visto la humanidad. Inmediatamente fue empleado este descubrimiento en la creación de la horrenda sucesión de bombas que pusieron fin a esa guerra y han hecho inconcebible otra guerra próxima. Pero la destrucción y la muerte son producidas por la bomba y no por el atomo. En mejores tiempos y en manos más prudentes, la energía del átomo puede producir mayor bien.
