Construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres

George Bernard Shaw: 26 de julio de 1856 - 2 de noviembre de 1950

Este número del Correo está dedicado a la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, adoptada el 10 de diciembre de 1948, pero es, asimismo. el primero que aparece desde la desaparición de George Bernard Shaw. La relación existente entre uno de los documentos más nobles y trascendente de la historia y la vida y obra de uno de los mayores talentos literarios del siglo, quizás. pueda prestarse a controversia, pero, no por ello ha de dejar de establecerse. Resultaría difícil saber en que lado de esa controversia se habría situado el proprio G. B. S. si él mismo hubiese podido pronunciarse sobre el particular ¿Quién sabe, si dando muestra de su proverbial espíritu paradójico, no habría adoptado una tercera e inesperada posición? El Correo ha de limitarse a recordar que Shaw nos dijo:

"Todo progreso ha de fundarse en la tolerancia..." 

"La religión es la única fuerza real que opera en el mundo; pero vosotros, mis queridos amigos, debéis tratar de comprender a vuestro semejante a través de su propria religión, y no de la vuestra..."

"Un día de trabajo es un día de trabajo, ni más ni menos, y el hombre que lo regaliza, sea un artista o un campesino, precisa también un sustento diario, un reposo nocturno y el tiempo correspondiente para dedicarlo a lo que mejor le parezca."

Lo que Shaw llamaba " el incidente de la muerte le advino tras una existencia cuyo ideal nos definió en estos términos:

" La única alegría auténtica en esta vida es el emplear nuestro ser al servicio de un fin cuya importancia nos resulte evidente, rindiendo nuestro máximo esfuerzo antes de que seamos simple material de desecho ; el comportarnos como una fuerza de la naturaleza en lugar de proceder como paqueños seres inquietos y egoistas, llenos de achaques y resquemores, quejándonos sin cesar de mundo no se dedique a procuramos la felicidad." 

Shaw, irlandés de origen, escribió en inglés y sus obras fueron traducidas a todos los idiomas. La desaparición de tan eminente figura, cuyo pensamiento se ejerció preferentemente en el género dramático, enluta hoy el mundo de las Letras. Podemos hoy decir de Shaw, lo que éste comentó refiriéndose a la muerte de un amigo suyo : "¡Parece mentira que nos haya hecho esto!".

Lea este número. Descargue el fichero PDF.

Diciembre de 1950