Construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres

Educación: las estrategias

Tras haber señalado en nuestro número de mayo de 1983 algunas de las grandes perspectivas actuales de la educación, El Correo de la Unesco esboza ahora las estrategias de acción que se han adoptado para alcanzar los objetivos propuestos. En efecto, pese a los esfuerzos realizados hasta la fecha, demasiados obstáculos siguen frenando el progreso de la educación, derecho fundamental del ser humano y factor del desarrollo en su conjunto.

La Unesco ha venido dedicando una parte considerable de su labor al análisis de los problemas y a la aplicación de las diversas soluciones en escala mundial. Hemos tratado de dar una idea de este concurso dinámico y decisivo de la Organización presentando a lo largo de estas páginas algunos de los proyectos educativos en los que participa y que constituyen en cada país verdaderas avanzadas en el terreno de las realizaciones.

El Plan Mundial de Escuelas Asociadas de la Unesco, donde los niños, al comenzar a conocer y respetar las diferencias y la identidad de otros pueblos, hacen el aprendizaje de la paz y de la comprensión internacionales, es una prueba más de esa finalidad que la Unesco persigue de vincular la educación con la vida, a lo largo de ésta.

En torno a este eje estratégico establecer un nexo lo más sólido posible entre la escuela y la sociedad para la realización plena tanto del grupo como del individuuo giran los artículos del presente número. Y si no hemos vuelto a tratar en estas páginas acerca de la alfabetización es porque esta empresa fundamental de la enseñanza, de la que se trató ya en el número de mayo, será próximamente objeto de un balance profundo y detallado en nuestra revista.

Al comenzar el número que el lector tiene en sus manos con un análisis de la "educación permanente", hemos querido insistir en la necesidad de una democratización total de la enseñanza. Porque, aunque se trate de un esfuerzo hoy más necesario que nunca, no basta confortalecer los diversos tipos de enseñanza existentes, desde la tranmisión de los conocimientos básicos hasta la formación profesional y el despertar de la sensibilidad, suprimiendo todas las formas de discriminación, sino que es preciso además multiplicar e intensificar lasposibilidades educativas, presentes y futuras, escolares y extraescolares, tradicionales y modernas.

Sólo ese esfuerzo, aunado con el que la Unesco realiza desde su creación, permitirá abolir las divisiones e injusticias de los sistemas educativos del mundo entero, que obstaculizan la acción emancipadora y fraternal del saber y de la enseñanza.

Edouard Glissant, Jefe de redacción.

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Agosto de 1983