La Fotografía como memoria
Para celebrar sus cuarenta años de existencia, El Correo de la UNESCO ofrece a sus lectores un número dedicado a la fotografía, quizá sería mejor decir un número de fotografías. En efecto, por su concepción y su presentación el que ahora tiene el lector en sus manos rompecon la fórmula habitual al conceder prioridad a las imágenes, por muy interesantes que sean algunos de los textos breves que las acompañan.
Este número es pues como un álbum fotográfico cuyo hilo conductor es el tema de la memoria. Lejos de todo carácter exhaustivo no intenta trazar la historia de la fotografía ni presentar un panorama de sus numerosas aplicaciones en materia de ciencia y de técnica este álbum trata de ofrecer una serie de perspectivas sobre algunas utilizaciones de la fotografía en una época en que resulta omnipresente, a veces hasta la saturación. Como instrumento para salvar del olvido constituyendo lo que Charles Baudelaire llamaba "archivos de nuestra memoria", privada o pública, nacional o planetaria, como reportaje o como documento, pero también en la medida en que intenta ser imagen de un intercambio de miradas, sin otro propósito que ese mismo intercambio, la fotografía puede ser un cauce para ensanchar la comunicación y la apertura entre los seres humanos.
Los fotógrafos de ayer y de hoy que el lector va a encontrar en este pequeño álbum comparten, como otros que en él no han tenido cabida, ese espíritu vital, esa avidez de la memoria, bien sean profesionales de la foto, bien utilicen la cámara solamente como uno de sus medios de expresión (Wim Wenders es cineasta y David Hockney pintor). Como contrapunto a algunos de esos fotógrafos, recordamos, con una foto o con unas cuantas líneas biográficas, a otros artistas de la cámara que aquellos consideran como sus modelos.
