Àmbitos musicales

"Sin la música la vida sería una equivocación". Este aforismo de Nietzsche resume la importancia esencial de la música en la historia de la humanidad. El presente número de El Correo de la Unesco se propone señalar sólo unos cuantos aspectos del inmenso ámbito de la música, tanto en el plano de la creación y de la audición como en el de la producción.

Hoy día se afirma casi por doquier en Occidente que la música atraviesa un periodo de crisis. Es verdad que las búsquedas de los compositores modernos unidas a los progresos de la técnica han trastornado las condiciones de la creación cuyo misterio, se trate de la música popular o de la llamada seria, analiza en este número el escritor inglés Anthony Burgess. Mas para un compositor moderno como Iannis Xenakis el aspecto preponderante del pensamiento científico como fuente de la creación musical es la condición misma de su renovación, y su propia obra lo demuestra. Frente al aislamiento relativo en que se encuentran algunas creaciones musicales contemporáneas, ciertas formas antiguas adquieren hoy día un sentido y una amplitud sin precedentes.

Tal es el caso, en América Latina, primero de la "canción de protesta" y luego de la "nueva canción" que, surgidas de diversos acontecimientos históricos, han adquirido, según el compositor y cantante uruguayo Daniel Viglietti, una dimensión continental.

Pasando de un continente a otro nos encontramos con el hecho de que, por ignorancia, para un gran número de personas la música africana se limitaba al tantán. El griot Lamine Konte, situado en la confluencia cultural afroeuropea, nos habla de la riqueza de la modernidad musical africana y de la vitalidad de sus elementos tradicionales.

Esta antigüedad de la tradición musical es particularmente importante en China donde el simbolismo de ciertos instrumentos, como el laúd, ha sido objeto de numerosos tratados que datan de tiempos muy remotos. De ello nos da una idea el texto del gran orientalista neerlandés Robert H. van Gulik.

Mas si el desarrollo de las técnicas electroacústicas (cine, televisión, disco, radio, cásete) ha ampliado el espacio de la audición musical a una escala planetaria, a tal punto de que pueda hablarse ya, como dice Mijail Tarakanov, de una fonosfera, los riesgos que ello entraña son considerables desde diversos puntos de vista. Así, al peligro de una "contaminación" auditiva, más aun, de un debilitamiento de la sensibilidad auditiva, que pone de relieve el profesor Nils L. Wallin, se añaden diversos fenómenos de pérdida e incluso de deformación de la obra musical a través de ciertos canales de producción.

Mas, por otro lado, el cruce del cine con la ópera, con sus aciertos y sus productos híbridos, constituye una experiencia apasionante que analiza Dominique Jameux. En todo caso es preciso volver a insistir en el papel de comunicación social de la música. Entre aquellos que tratan de poner fin a la falsa dicotomía entre música "clásica" y "popular" ocupa un lugar principal el pianista argentino Miguel Angel Estrella. Así un día podrán escucharse todas las músicas en una sala de conciertos concebida específicamente para acabar con la pasividad espacial de la audición.

Edouard Glissant, Jefe de redacción

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Abril de 1986