Desequilibrio de la información: un gran debate mundial
¿Quién dispone hoy de la información? ¿De dónde viene? ¿Dónde va? ¿Son los mismos los que la "producen" y los que la "consumen"? Dado el poder y el refinamiento de los modernos medios de comunicación, ¿no quedan éstos reservados en definitiva a los países ricos? ¿No entraña ello una nueva forma de dominación, más sutil sin duda pero terriblemente eficaz? Y si tal estado de cosas condiciona la existencia de una "información en una sola dirección", ¿pueden los países pobres ejercer un "derecho de réplica"? ¿Cabe la esperanza de que puedan reequilibrarse los sistemas mundiales de comunicación y de información?
He aquí las candentes cuestiones en torno a las cuales giraron, explícita o implícitamente, gran parte de los debates de la Conferencia General de la Unesco, reunida en Nairobi en octubre y noviembre de 1976. De ellas se hizo ampliamente eco la prensa del mundo entero y acerca de ellas se seguirá probablemente meditando y discutiendo en el marco de las reuniones internacionales y del llamado "diálogo Norte-Sur".
Ahora, varios meses después. El Correo de la Unesco vuelve a plantear un tema más actual que nunca. Evidentemente, no pretendemos haberlo agotado, pero sí creemos aportar unos cuantos elementos esenciales que, es de esperar, permitirán al lector hacerse una idea clara no sólo de la envergadura y la complejidad del problema sijüb también de la multiplicidad de los puntos de vista.
- Hemos enfocado nuestra atención en los siguientes aspectos :
- la función real y las actividades de la Unesco en el ámbito de la comunicación;
- las iniciativas de los países no alineados y sus esfuerzos para incrementar el auténtico intercambio internacional de la información; las exigencias del Tercer Mundo en el sentido de que la noción de "libertad de la información" sea inseparable de la de "circulación equilibrada de la información".
Por último, incluimos dos artículos con carácter de "documentos", en la medida en que en ellos se exponen, bajo la responsabilidad de sus autores, dos concepciones sensiblemente diferentes del papel de la información, formuladas respectivamente por dos especialistas soviéticos y por un experto norteamericano. El debate sigue abierto.
