Construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres

Oriente-Occidente: análisis de un malentendido

¿Es usted más inteligente que sus padres, más generoso? ¿Tiene usted más sensibilidad que ellos o más coraje para poner en juego su libertad? ¿Cree usted que las naciones, o simplemente los seres humanos, son menos hostiles que lo que creían sus padres, y el mundo menos incomprensible que lo que se decía en la época de éstos?

A uno le gustaría hacer preguntas de este tipo a los jóvenes que se pronuncian en términos abstractos sobre el progreso, ya que esta palabra despierta emociones cada vez más vagas. La mayoría de los jóvenes de hoy en día sabe, claro está, que existe un progreso de la técnica, de la ciencia o de la medicina. Tan sólo una minoría cree en el progreso de la moral, o en todo caso los que creen en él no se atreven a decirlo.

En cuanto al progreso de las artes, del pensamiento y de la literatura, es aún más difícil pronunciarse. Tenemos la costumbre de expresar las progresiones con cifras y mostrar su desarrollo por medio de gráficos, pero hay realidades que se resisten a esta simplificación. Es fácil referirse al crecimiento constante de la producción literaria, musical y pictórica, y hablar de cientos de millones de lectores. Pero en el fondo no sabemos si los libros son mejores, los cuadros más hermosos o los lectores más penetrantes. Planteada así, la cuestión carece de sentido.

Es posible que un grupo de personas competentes se ponga un día a valuar los resultados del llamado "Proyecto Principal" de la Unesco para fomentar la apreciación mutua de los valores culturales del Oriente y del Occidente, obra que se cumple desde 1957. Tratará ese grupo de averiguar, por ejemplo, si los ingleses probablemente los jóvenes ingleses conocen y aprecian mejor que hace unos años, con más hondura y simpatía, los valores culturales de los chinos, y viceversa. Para ello será necesario establecer métodos ingeniosos y proceder con suma paciencia. Pero en espera de ese día, quizá sea posible esbozar desde ahora un panorama global, tal vez verosímil, de los progresos obtenidos a lo largó de ese camino.

Lea este número. Descargue el fichero PDF.

Abril de 1963