En mi tiempo no se triunfaba
Grandes artistas como Cezanne cuyo auto-retrato reproducimos en esta página - Courbet, Monet, Manet, Van-Gog, Renoir, Whistley, Degas o Gauguin - y en general los "Maestros del Impresionismo", al que tanto debe la renovación del arte con el empleo de los colores puros, fueron ignorados por los círculos oficiales de su tiempo, y menospreciados e incluso insultados y perseguidos por sus contemporáneos.
Edgard Degas se hizo eco del sentimiento de sus compañeros con estas amargas palabras, dirigidas al final de su vida heroica a un joven artista impaciente: "En mi tiempo, señor, no se triunfaba". Cezanne mismo, perdió mucho de un tiempo que hubiera podido dedicar al arte, en luchar contra las barreras académicas que impedían a sus obras llegar hasta. el público. Con severa dignidad denunció "el torpe e injusto criterio de esos hombres a quienes no he conce dido porque no la tienen, la autoridad para juzgarme".
Y se le contestó que "patrocinar obras rechazadas por la Academia era incompatible con la dignidad del arte". El arte, hoy, pertenece no solo al artista, sino a todo el pueblo. El fracaso del verdadero artista es, en último término, el. fracaso del pueblo. Esa es la razón por la cual la El Correo de la UNESCO ha preguntado a los artistas contemporáneos: "¿Cuál es la situación actual?".
