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Gran angular

Los dientes: espejos de las migraciones del pasado

Verdadera mina de datos para los arqueólogos, nuestros dientes pueden revelar valiosas informaciones varios siglos después.

Jenny Dare
UNESCO

“Con un poco de perspicacia, el análisis de la composición química de la dentadura puede revelarnos una mini-historia de la vida de una persona”, afirma la Dra. Carolyn Freiwald, arqueóloga del Departamento de Sociología y Antropología de la Universidad de Misisipi, en Estados Unidos. Cuando se forman, los dientes de un ser humano fijan elementos químicos como el oxígeno, el nitrógeno y el carbono, procedentes del agua y los alimentos consumidos.

El análisis de esos rastros químicos permite averiguar dónde se produjeron y consumieron los alimentos ingeridos. “Los arqueólogos hemos encontrado en restos humanos de culturas de todo el mundo dentaduras que tienen huellas de migraciones. A menudo se ha creído que muchos pueblos de la Antigüedad eran sedentarios, pero en realidad siempre se han estado moviendo”.

A diferencia de los huesos, que se regeneran durante toda la vida, los dientes no producen nuevas células una vez que se han formado. La primera muela, por ejemplo, crece y se estabiliza en la primera infancia “registrando” químicamente el régimen alimentario del niño, mientras las muelas del juicio del adulto contienen un “diario” que va consignando la naturaleza y el origen de su alimentación. La dentadura de una persona nos proporciona así un verdadero mapa de los lugares en los que ha vivido desde su nacimiento hasta su muerte.

Además de la dentadura, también provee información muy valiosa el comúnmente llamado “sarro dental”, esto es, la placa formada por minúsculas capas de bacterias y alimentos acumulados en los intersticios de los dientes y en sus puntos de inserción con las encías. Contienen 25 veces más ADN que la materia ósea. En 2019, investigadores de la Universidad de Adelaida (Australia) analizaron el sarro de dentaduras de antiguos pobladores de la Polinesia para determinar la cronología y los itinerarios exactos de las migraciones de los humanos prehistóricos en el Pacífico. Los antropólogos estiman que el estudio de la placa dental mineralizada puede despejar algunos interrogantes sobre los movimientos migratorios del pasado.

Los médicos forenses aplican hoy esta técnica de análisis para identificar a los migrantes que fallecen en el transcurso de sus arriesgados viajes. A este respecto, la doctora Freiwald dice: “Es algo más difícil porque nuestros contemporáneos consumen alimentos procedentes de muchos lugares diferentes, pero si nuestro trabajo conjunto permite que las familias de migrantes fallecidos recuperen los restos de sus seres queridos, merece la pena”.

Lectura complementaria:

Los nómadas del Pacífico, El Correo de la UNESCO, agosto-septiembre de 1991 

 

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