Construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres

Retos climáticos, desafíos éticos

El recalentamiento del clima no puede considerarse simplemente como un asunto de más o menos grados de temperatura ambiental. Se trata de una dimensión de la crisis ecológica mundial, consecuencia directa de los vínculos complejos entre los seres humanos y la naturaleza, pero también entre la ciencia y la política, afirma Bernard Feltz (Bélgica). En su opinión, la ciencia es, en gran medida, responsable del problema climático, como también lo es la política: el negacionismo en materia de clima ha estorbado gravemente varias iniciativas que, de haberse realizado, nos habrían ahorrado la urgencia climática actual, añade Catriona McKinnon (Reino Unido), antes de preguntarse si no habría que usar el derecho penal para contrarrestar el cambio climático. En efecto, declara Anne-Sophie Novel (Francia), un número cada vez mayor de ciudadanos particulares y ONG recurre en el mundo entero a los tribunales, denunciando la injusticia climática. Y a veces ganan esos pleitos, algo que hubiera sido inimaginable hace apenas seis años.

Sin duda un buen número de responsables políticos trata de apoyar a las industrias respetuosas del medio ambiente, pero ¿acaso es esa la solución al problema del cambio climático? Sí, siempre y cuando la justicia social forme parte de la ecuación, responde Thiagarajan Jayaraman (India), y añade que esa característica es poco frecuente, lo mismo en el ámbito nacional que a escala internacional. La lucha contra el recalentamiento climático y la lucha contra la pobreza son el mismo combate, opina igualmente Zofeen T. Ebrahim (Pakistán), que ilustra su afirmación con el proyecto de plantar 10.000 millones de árboles en su país. Otro ejemplo de aprovechamiento de las energías verdes es la instalación de bombas de agua y lámparas solares, que están cambiando radicalmente la vida de diversas comunidades rurales en África, explica Victor Bwire (Kenya). 

 

Si queremos construir una sociedad libre de carbono y de ese modo evitar la pesadilla prevista, es preciso empezar por las ciudades, insiste Manuel Guzmán Hennessey (Colombia). Porque en las urbes se concentra el 75% de las emisiones de gases de efecto invernadero y se consumen dos tercios de la energía mundial. De ahí que las ciudades deban desempeñar una función especial en la elaboración de soluciones innovadoras basadas en la tecnología para solucionar la crisis climática, como señala Hastings Chikoko (Malawi), director regional para África de la Red de Ciudades C40.

Habida cuenta de que las ciudades más vulnerables se encuentran en los países en desarrollo, la solidaridad planetaria puede y debe desempeñar una función decisiva. Sin embargo, las grandes desigualdades que prevalecen en el mundo –que son a la vez causa y consecuencia del cambio climático– impiden a la humanidad aunar criterios y colaborar, declara con preocupación Johan Hattingh (Sudáfrica). La misma inquietud manifiesta el artista franco-danés Thierry Geoffroy, alias Coronel, que tiene la impresión de predicar en el desierto y, sin embargo, no se da por vencido. Asombrado de nuestra apatía colectiva, “Coronel” instala por todo el mundo Salas de Urgencia y organiza Cursos Críticos, con la esperanza de despertar las conciencias. La misma esperanza impulsa a Arshak Makichyan (Rusia), cuyo combate es cada vez menos solitario con el transcurso de los meses.

En la sección Ideas nos preguntamos también por el futuro de la humanidad, pero esta vez desde la perspectiva de la inteligencia artificial. En la sección Zoom, partimos al encuentro de la juventud árabe, siguiendo siete siglos después las huellas del explorador marroquí Ibn Battuta, mientras nuestro invitado nos lleva a Bakú, capital de Azerbaiyán, anfitriona del 43er periodo de sesiones del Comité del Patrimonio Mundial, que tendrá lugar en julio de 2019. La sección Actualidades nos conduce a Sudáfrica, 25 años después de que Nelson Mandela llegara al poder. Otra gran figura, Dmitri Mendeleev, ocupa un sitial de honor en el presente número, con motivo del Año Internacional de la Tabla Periódica de los Elementos Químicos.

 

Jasmina Šopova, jefa de redacción

 

Foto: Luc Schuiten

If we want to build a carbon-free society and avoid the nightmare that has been predicted, we must start with cities, insists Manuel Guzmán Hennessey (Colombia). Cities account for three-quarters of greenhouse gas emissions and consume two-thirds of the world's energy. This is why they have a special role to play in producing innovative and technological solutions to the climate crisis, as Hastings Chikoko (Malawi), Regional Director for Africa of the C40 Cities network, points out.

As the most vulnerable cities are located in developing countries, global solidarity can, and must, play a crucial role. Yet, the wide disparities in the world – both the cause and the consequence of climate change – prevent humanity from closing ranks and cooperating, says Johan Hattingh (South Africa). Just as worried is the Danish-French artist Thierry Geoffroy, alias Colonel, who feels as if he is crying out in the wilderness, but refuses to give up. Astonished by our collective apathy, he set up Emergency Rooms around the world and organized Critical Runs, hoping to raise awareness. The same hope motivates Arshak Makichyan (Russia), whose struggle is becoming less and less solitary as the months go by.

In the Ideas section, we also look to the future of humanity – but this time as seen from the perspective of artificial intelligence. In the Zoom section, we travel to meet Arab youth, who follow in the footsteps of the Moroccan explorer Ibn Battuta seven centuries later. And Our Guest invites us visit Baku, the capital of Azerbaijan, which hosted the 43rd Session of the World Heritage Committee in July 2019. The Current Affairs section takes us to South Africa, twenty-five years after Nelson Mandela came to power. Another great figure, Dmitri Mendeleev, is also featured in this issue, on the occasion of the International Year of the Periodic Table of  Chemical Elements.

Jasmina Šopova, Editor-in-chief

2019-3