Gran angular

Gente, arroz, peces y patos

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In China’s Congjiang county, all hands are at work to harvest rice in the autumn.

Establecida desde la noche de los tiempos en el condado de Congjiang, en el corazón de la provincia de Guizhou, la minoría étnica china de los dong inventó un sistema que le permitía producir una alimentación sana, preservando la estabilidad y la diversidad de los ecosistemas locales. Ecologistas precoces, los dong han practicado una agricultura que hoy llamaríamos “verde” y que es fruto de su sabiduría ancestral.

Dai Rong y Xue Dayuan

Habitado en su mayoría por los maio, los dong y otras trece minorías étnicas, el condado de Congjiang es pobre en tierras cultivables. Frente a un medioambiente hostil, los dong han demostrado tener ingenio. Inventaron un sistema de producción agrícola que les proporciona a la vez beneficios económicos, ecológicos, sociales y culturales.

Sus prácticas ancestrales, que perduran hasta nuestros días, permiten que el ecosistema recicle el flujo de energía y de materia. Los dong han conservado antiguas variedades de arroz glutinoso que cultivan en terrazas. Pero utilizan también los arrozales para criar peces. Y, cuando estos miden 10 cm, se añaden patitos a la crianza.

Este sistema simbiótico “arroz-peces-patos”, cuyo origen se remonta a la dinastía Han del Este (de 25 a 220 D.C., aproximadamente), se basa en las características biológicas y ecológicas de diversos organismos. El método respeta las necesidades de cada uno de ellos, en lo relativo al espacio, el tiempo y la energía. Cada especia ocupa si nicho ecológico, satisface sus propias necesidades, utiliza plenamente la energía solar, el agua y los elementos minerales disponibles, y construye junto con los demás una estructura de producción que beneficia a todos.

En una superficie aproximada de 12.600 hectáreas, los brotes de arroz glutinoso proporcionan sombra y alimento biológico a los peces y los patos que, a su vez, diezman las plagas, suministran un excelente abono natural y desempeñan una función importante en la eliminación de las malas hierbas, la fertilización y la oxigenación de los arrozales.

Todas las variedades de arroz, patos y peces son locales y no exigen ningún aporte de pesticidas, puesto que el sistema les ofrece una excelente protección contra las enfermedades. Este sistema no solo permite conservar de manera eficaz la diversidad de las especies y los ecosistemas agrícolas locales, sino que, además, disminuye considerablemente los costes de alimentación de los animales y la mano de obra.

Para los aldeanos del condado de Congjiang, que viven aislados en las montañas, estos arrozales no solo son su principal fuente de alimentación. Entre el arroz crece un centenar de plantas silvestres comestibles, entre otras el helecho, el bambú y las setas, pero también el taro o malanga, el loto, el apio acuático y el plátano. Por otra parte, los animales acuáticos como el caracol, la anguila y el misgurno, proporcionan a los aldeanos proteínas de alto valor nutritivo. Además, el modelo agrícola biológico aumenta el valor de mercado de los peces y los patos, que se venden dos veces más caros que los productos corrientes.

En 2011, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) eligió a Congjiang como sitio piloto para la protección de sistemas del patrimonio agrícola mundial (SIPAM). Además, en 2013, el gobierno chino lo integró en la primera serie de Sistemas agrícolas patrimoniales importantes de China.

Hacia una nueva vida

Sin embargo, este sistema agrícola tradicional está amenazado por la mundialización de la economía y el rápido desarrollo tecnológico. La agricultura moderna ha alcanzado tal nivel de productividad y eficacia que ejerce una gran repercusión sobre la agricultura tradicional y reduce cada año el espacio que se dedica a esta modalidad. De hecho, en este contexto de modernización de la agricultura, el recurso masivo a los pesticidas y fertilizantes ha causado en la región una grave contaminación de las aguas y las tierras agrícolas, que amenaza la seguridad alimentaria.

En China, un número cada vez mayor de ciudadanos toma conciencia de las carencias provocadas por la producción agrícola moderna y sostiene que las prácticas tradicionales deben tenerse en cuenta para el desarrollo futuro de la agricultura. En efecto, en teoría este desarrollo debería proteger la agricultura tradicional y velar por que aumenten las ganancias de los agricultores, se cuide el medioambiente, se fomente el turismo y se preserve el patrimonio cultural del país.

Esta toma de conciencia ofrece una nueva oportunidad para desarrollar el sistema "arroz-pez-pato". Este método puede servir como fuente de inspiración para la agricultura moderna en China y en cualquier lugar del mundo donde existan condiciones naturales similares. El sistema presenta un gran interés para la búsqueda de soluciones a los problemas planteados por el deterioro agrícola y medioambiental en el planeta.

 

Imagen: Kuang Huimin

Xue Dayuan

Profesor en la Facultad de Ciencias de la Vida y del Medioambiente de la Universidad de Minzu, en Beijing, Xue Dayuan es el principal autor de la evaluación mundial de la Plataforma Intergubernamental sobre Bioversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES).

Dai Rong

An ethnoecologist from the Tujia ethnic minority (China), Dai Rong works at the Nanjing Institute of Environmental Sciences. She is one of the lead authors for the Intergovernmental Science-Policy Platform on Biodiversity and Ecosystem Services (IPBES) Asia-Pacific, Regional Assessment.