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La UNESCO, al cuidado del lago Chad

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Dagalou, pesquería comunitaria de la localidad de Sara-Sara en la llanura de Waza-Logone, en Camerún.

En febrero de 2018, la UNESCO puso en marcha un importante proyecto para fortalecer la capacidad de recuperación de la población de la cuenca del lago Chad, afectada por una sequía devastadora desde hace cuatro décadas.

Agnès Bardon (UNESCO)

El ambicioso objetivo del proyecto BIOPALT (Biosfera y Patrimonio del Lago Chad) es permitir a los habitantes vivir y trabajar tranquilamente a orillas del lago Chad. Presentado por la UNESCO el 26 de febrero de 2018 en el marco de una conferencia internacional celebrada en Abuya (Nigeria), tiene por objeto determinar la situación actual de los recursos de la región a fin de administrarlos mejor de manera sostenible, llevar a cabo actividades piloto para la rehabilitación de determinados ecosistemas y promover una economía ecológica.

El desafío es inmenso. La cuenca del lago Chad es una fuente de agua dulce que abastece a más de 40 millones de personas. Entre 1960 y 1985, la superficie del lago se redujo en más de un 90% como consecuencia de una disminución de las precipitaciones pluviales. Esta sequía parcial tuvo consecuencias considerables sobre el medio ambiente y la economía, sumiendo a miles de personas en la pobreza y obligándolas a elegir el exilio para huir de esta región por lo demás minada por la inseguridad.  

Para hacer frente a este desastre ecológico, BIOPALT cuenta con un presupuesto importante: cerca de 6,5 millones de dólares asignados por el Banco Africano de Desarrollo, por un período de tres años, para Camerún, Chad, Níger, Nigeria y la República Centroafricana. La UNESCO está ejecutando este proyecto en colaboración con la Comisión de la Cuenca del Lago Chad, una estructura de concertación que coordina las actividades de los Estados que pueden afectar las aguas de la cuenca.

BIOPALT planea cartografiar los recursos hídricos de la región y rehabilitar los corredores de migración de la fauna silvestre –en especial de elefantes– entre Chad, Camerún y Nigeria. También se ha fijado el objetivo de restaurar algunos estanques para luchar contra la desecación de los puntos de agua y fomentar actividades generadoras de ingresos, como la producción de espirulina, un alga verde cosechada tradicionalmente por las mujeres. También están previstas medidas para proteger a la vaca kuri, una especie endémica del lago Chad.

Por otra parte, el proyecto se propone alentar a los países ribereños a trabajar juntos para lograr que el lago Chad pueda algún día ser designado reserva de biosfera transfronteriza; fortalecer las competencias locales a fin de ayudar a los países a presentar sitios para su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial e inventariar su patrimonio cultural inmaterial.

También la cohesión social se encuentra en el centro del proyecto. Se reforzará mediante reuniones anuales, las Causeries du lac (Las Charlas del Lago), que permitirán a los habitantes de todas las edades, etnias o religiones reunirse y expresar sus puntos de vista respectivos.

 

Para más información sobre el proyecto BIOPALT (solo en francés).