Gran angular

La mano que ve

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Esta mano biónica puede agarrar con facilidad y rapidez cualquier objeto, gracias a una cámara que lo fotografía y evalúa su forma y su tamaño.

Diseñada por ingenieros biomédicos de la Universidad de Newcastle (Reino Unido), esta mano biónica intuitiva, capaz de “ver” los objetos y manipularlos con precisión y facilidad, cambiará la vida de las personas con discapacidad de miembros superiores.

Chen Xiaorong

Cuando Doug McIntosh, un amputado que participaba en un ensayo clínico, logró, por primera vez en veinte años, agarrar un objeto con rapidez, precisión y sin el menor esfuerzo, la alegría iluminó su rostro. Para el diseñador de la mano biónica que le había sido colocada, no hubo mayor recompensa.

“Esa fue la señal de que había tenido éxito”, expresa con alegría desbordante el doctor Kianoush Nazarpour, ingeniero en biomedicina en el Instituto de Neurociencias de la Universidad de Newcastle (Reino Unido). Su mano biónica acaba de obtener un premio a la innovación en Netexplo 2018.

Esta nueva generación de miembros artificiales permite al que los utiliza manipular objetos sin la ayuda de su cerebro, automáticamente y sin pensar en ello. Es como una mano de verdad.

Hasta ahora, la persona que llevaba una prótesis de este tipo debía ver el objeto, estimular físicamente los músculos de su brazo e imprimir movimiento a la prótesis. En la nueva versión, una cámara minúscula (de un costo inferior a 1,50 dólares estadounidenses), fijada en la mano biónica, fotografía el objeto, evalúa su forma y su tamaño y activa una serie de movimientos fluidos para agarrarlo, todo en el espacio de algunos segundos.

Basta con una mirada rápida del individuo en la dirección correcta. La mano selecciona entonces, gracias a la inteligencia artificial, una de las cuatro modalidades de agarre: coger una taza, sostener un control remoto, tomar un objeto entre el pulgar y dos dedos o apretando el pulgar y el dedo índice. El aparato es diez veces más rápido que los miembros biónicos existentes.

“La sensibilidad ha sido siempre uno de los principales obstáculos en materia de prótesis. Su uso exigía práctica, concentración y tiempo”, explica Kianoush Nazarpour. “Las prótesis han evolucionado muy poco en el último siglo: el diseño mejoró, los materiales son más livianos y más sólidos, pero el funcionamiento sigue siendo el mismo”, cuenta.

“Este dispositivo es mucho más flexible puesto que la mano es capaz de agarrar objetos desconocidos: un avance decisivo”, agrega. Kianoush Nazarpour, que se dedica desde 1999 a la mejora de las prótesis, creció en Irán y soñaba con convertirse en médico. Sus investigaciones están motivadas actualmente por la esperanza de poder restaurar las funciones de las personas con deficiencias sensomotoras.

El esquema electromecánico y el programa informático de la nueva mano biónica, ambos disponibles en Internet, podrán ser instalados o, si es necesario, adaptados en diferentes tipos de prótesis de miembros superiores.

“Fabricamos el sistema de comando del aparato y del programa informático, pero no el de la mano artificial”, indica Kianoush Nazarpour, que afirma que el material informático necesario cuesta sólo un dólar. Más allá de los beneficios obvios para los discapacitados, esta mano biónica, acoplada a un robot inteligente, podría interesar a la industria y a las empresas.

En el Reino Unido, hay cada año alrededor de 600 nuevos amputados de los miembros superiores y en Estados Unidos esta cifra asciende a 500.000. “Nuestro proyecto es cooperar con muchos fabricantes de prótesis y necesitamos construir redes”, señala Kianoush Nazarpour. “Espero que esto pueda ayudar a miles de personas en todo el mundo”.

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