Cultura para construir la paz

 


El templo de Baal, uno de los monumentos más emblemáticos del sitio cultural de Palmira (Siria), antes y después de ser destruido por el EIIL en agosto de 2015.

Estos últimos años hemos podido constatar que se ha cobrado una nueva conciencia del papel que desempeña la cultura en los ámbitos de la seguridad y la defensa de la paz. Esa concienciación se ha plasmado en acciones audaces, sin precedentes en la escena internacional. Por primera vez en su historia, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó por unanimidad la Resolución 2347 que se refiere al conjunto de los peligros que acechan al patrimonio cultural. Otro acontecimiento excepcional: el 27 de septiembre de 2016 la Corte Penal Internacional pronunció una condena en la que por primera vez se considera crimen de guerra la destrucción intencional de bienes del patrimonio cultural. En una entrevista en exclusiva, Ahmad Al Mahdi, miembro del grupo islamista radical Ansar Dine, que purga ahora una condena de nueve años de cárcel, explica a nuestros lectores de qué manera se vio atrapado desde su infancia en el engranaje que le condujo al extremismo violento, cómo cobró conciencia del daño que sus actos han causado a la humanidad y cuáles son sus proyectos para el futuro.

Ese engranaje es el tema central del documental “La Yihad, una historia de los demás” realizado por Deeyah Khan, Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO. Nacida en Noruega de una familia musulmana tuvo que afrontar personalmente las consecuencias del auge del fundamentalismo religioso, antes de enfocarlo con la lente de su cámara cinematográfica. Escogió el arte como arma de lucha porque “suprime las diferencias y abate los muros y las desigualdades que nos dividen”. Esta convicción la comparte “Global Arts Corps” (GAC), una comunidad internacional de artistas profesionales que ofrece a los jóvenes supervivientes de genocidios la posibilidad de recurrir al teatro como instrumento de reconciliación consigo mismo, con su pasado y con el Otro.

Todos estos artículos podrán leerlos en la sección Gran angular de este número de El Correo de la UNESCO, que les ofrece en otras páginas más noticias de actualidad igualmente interesantes.

Una de las mayores tragedias de nuestra época, la llamada comúnmente “crisis migratoria “, es muy reveladora del retroceso hacia el tribalismo, causante de la “crisis de la idea de humanidad” en opinión del filósofo Souleymane Bachir Diagne.  Este es el tema de la sección Ideas, que Sarah Willcox trata con un artículo sobre los científicos emigrantes y refugiados

La inmensa mayoría de esas personas fueron expulsadas de sus hogares por los conflictos armados. ¿Qué ocurre ahora con sus hijos, los “niños de la guerra” que se vieron privados del derecho a ir a la escuela? En la sección Zoom se muestra el desolador panorama ofrecido por escuelas con puertas tapiadas, aulas abandonadas y libros quemados, que contrasta sin embargo con la sonrisa invencible de una infancia radiante de vida.


Nuestra invitada de este número es Uided Buchamaui, miembro del Cuarteto de Túnez, que se hizo acreedor al Premio Nobel de la Paz en 2015 por haber logrado organizar un diálogo nacional decisivo en la solución de la grave crisis política por la que atravesó este país en 2013.

En la sección De actualidad, nuestra revista explora diferentes facetas de la actividad humana en los océanos: la apasionante historia del Nanhai N° 1, pecio de un navío mercante chino del siglo XIII conservado actualmente en su “Palacio de Cristal”; la aventura del Energy Observer, el primer barco del mundo propulsado por hidrógeno y energías renovables que inició su vuelta al mundo en junio de 2017; y el proyecto SMART, que prevé dotar con captores ambientales a la actual red de cables submarinos, extendida por miles y miles de kilómetros del fondo oceánico, a fin de suministrar datos en tiempo real que permitan anticipar la llegada de los tsunamis y atenuar sus consecuencias desastrosas.

Jasmina Šopova, Directora editorial

 

2017 Octubre - Diciembre