Día Mundial de la Libertad de Prensa

Temas 2016

La libertad de información como libertad fundamental y como derecho humano

La libertad de información es un derecho fundamental y un derecho humano intrínsecamente ligado a la libertad de expresión. Comprende el derecho a buscar y recibir información, y complementa el derecho a difundir información, que es la libertad de hacer pública la información a través del derecho a la libertad de prensa.

En su doble dimensión de libertad de información y de libertad de prensa, la libertad de expresión es un derecho de gran importancia para otros derechos, y también para el desarrollo sostenible. Contribuye en el Objetivo de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 (ODS número 16) de “Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles”. De esta manera, la libertad de expresión en su totalidad resulta vital para la consecución de la propuesta del ODS 16.10 “Garantizar el acceso público a la información y proteger las libertades fundamentales, de conformidad con la legislación nacional y los acuerdos internacionales”. Todo ello resalta la importancia del nuevo Día Internacional de Acceso a la Información de la UNESCO que tendrá lugar cada 28 de Septiembre.

La libertad de expresión define el grado de apertura y de transparencia en una sociedad. Cualquier limitación en la transmisión de comunicaciones influye en la recepción de la misma, y viceversa. Las dos dimensiones son esenciales para el pleno ejercicio del derecho a la libertad de expresión.

La libertad de información comprende en primer lugar el derecho a acceder a la información en poder de organismos públicos, lo que es propicio para las democracias participativas, el desarrollo sostenible y el buen gobierno. Ello permite el escrutinio público, la supervisión, la participación y el empoderamiento. Actualmente se debate sobre ampliar la aplicación de este derecho para poder ganar acceso a información de interés público en manos de entidades del sector privado, como por ejemplo la información de las emisiones de carbono, la cual es vital para el seguimiento de los esfuerzos realizados para contrarrestar el cambio climático.

La aplicación de la libertad de expresión plantea cuestiones sobre si las leyes son bien conocidas, en cuanto a alta conciencia pública; si las solicitudes de información son administradas eficientemente y si las tasas aplicadas al solicitante son altas; y si la información se publica por iniciativa propia o bajo petición. El desglose de la información por sexo, y la aplicación de la libertad de información sensible al género son asuntos importantes.

El periodismo tiene un papel importante en la realización del derecho a la información en favor del público. Otro problema es que incluso en países donde existen leyes y disposiciones legales, en cuanto a libertad de información, los periodistas pueden tener dificultades a la hora de acceder, comprender y, por tanto, utilizar las informaciones o datos brutos.

La protección de la libertad de prensa frente a la censura y el exceso de vigilancia

La libertad de prensa y  la seguridad de los periodistas tienen un impacto directo en cuanto a la extensión y calidad de la información a la cual el público tiene acceso. Por otro lado, cuanto mejor es el acceso a la información pública, mejor se respetan las libertadas fundamentales, incluida la seguridad del periodismo. Estas percepciones son amplificadas en la era digital emergente. Y a medida que la información es cada vez más necesaria para el desarrollo sostenible el derecho a la información, el asegurar la libertad de prensa y garantizar la seguridad de periodismo adquieren una mayor importancia.

En la era digital, la libertad de prensa está cada vez más cuestionada en lo que respecta a las comunicaciones en Internet, donde existen crecientes amenazas de bloqueo al acceso a la información en línea, limitando o castigando la expresión cibernética e interfiriendo arbitrariamente en la vida privada digital. Todo ello tiene un impacto sobre el acceso de las personas a la información, así como en la variedad de información a la cual se puede acceder en la red.

El derecho a la privacidad es un requisito para la libertad de expresión y para la protección de las fuentes confidenciales de los periodistas. Allí donde se ve comprometida la protección de la fuente periodística, puede haber encubrimiento de corrupción, intimidación y exposición de las identidades de las fuentes con sus consecuentes repercusiones. A largo plazo, esto puede contribuir a  que las fuentes de información se agoten y se extienda una autocensura en la sociedad. Los marcos legales que protegen la confidencialidad de las fuentes del periodismo son esenciales para la comunicación de la información de interés público. Sin embargo, estos marcos están bajo una presión considerable en la era digital, y existe la necesidad de revisarlos y fortalecerlos o introducirlos donde no existan.

La extralimitación de la vigilancia permitida por leyes secretas y/o ambiguas  va en contra de la apertura y la transparencia, y puede exceder las normas internacionales de necesidad y proporcionalidad. Al mismo tiempo, hay un creciente debate sobre cuestiones de encriptación y  protección de datos. Otra cuestión es el posicionamiento en buscadores, donde la protección de derechos a la dignidad y a la privacidad es necesaria, aunque también tiene que ser equilibrada con el fin de no restringir las comunicaciones de interés público y legítimo. Resulta relevante para la comprensión de estos temas el nuevo concepto de universalidad de Internet de la UNESCO que apunta a un Internet basado en los derechos humanos, de apertura, de accesibilidad y de participación de múltiples actores.

La garantía de la seguridad del periodismo en Internet y fuera de ella

Asegurar el bienestar físico y psicológico de los periodistas, entre ellos la seguridad digital, es uno de los problemas más acuciantes de los últimos tiempos, y que impacta directamente en procesos relacionados con la libertad de información, la libertad de prensa, y el desarrollo sostenible.

Los avances tecnológicos y el auge del periodismo ciudadano han cimentado la idea de que el periodismo de hoy debe ser entendido como una actividad y no como un estatus. Aunque no todos los blogueros y activistas sociales se involucran  en la actividad periodística, los que lo hacen, a menudo pueden enfrentarse a acoso, a amenazas y posible encarcelamiento, de forma similar a  los periodistas que trabajan en medios de comunicación tradicionales.

Se está dando cada vez más importancia en el mundo a la seguridad de los periodistas y al fin de la impunidad. Todo esto se rige por el marco general del Plan de Acción de las Naciones Unidas sobre la Seguridad de los Periodistas y el Problema de la Impunidad, que anima a la acción concertada de múltiples partes interesadas. El impulso es evidente en el frente normativo internacional. Recientemente, la resolución 2222 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada en mayo de 2015, reclama la protección de los periodistas en situaciones de conflicto armado.

La UNESCO considera el asesinato de periodistas como la forma definitiva de censura. La Directora General condena sistemáticamente este tipo de delitos y elabora informes sobre impunidad. La Organización lleva a cabo conmemoraciones globales, cada 2 de noviembre, durante el Día Internacional contra la Impunidad de Delitos contra Periodistas. Asimismo, está trabajando en varios frentes para sensibilizar, formar coaliciones, promover la investigación y compartir las buenas prácticas junto con sus socios. Tanto a nivel mundial como a nivel nacional, la conciencia necesita ser reforzada aún más, la impunidad sigue siendo un gran problema al que hacer frente y existe la necesidad de abordar las deficiencias en la construcción de instituciones que protejan a los periodistas y castiguen a los autores de estos ataques.

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