Preservar el océano

El océano cubre más de dos tercios de la superficie de nuestro planeta y lo hace habitable. Es responsable de la existencia de todos los seres vivos que pueblan la Tierra y afecta a cada una de nuestras vidas: el agua dulce y la mitad del oxígeno que respiramos tienen su origen en él. Además, es capaz de influir en el clima y la temperatura; también nos proporciona comida, medicamentos, minerales y recursos energéticos. En él viven multitud de especies animales y vegetales. En definitiva, el océano determina las características de la Tierra.

La Comisión Oceanográfica Internacional de la UNESCO (COI-UNESCO) centra sus esfuerzos en la búsqueda de respuestas a los cambios medioambientales actuales y al impacto de las actividades humanas, y fomenta la buena salud del océano por medio de las ciencias del mar. Asimismo, pone especial atención a la situación de África y los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, cuyos medios de subsistencia dependen en gran medida de los recursos marinos.

La gestión de los ecosistemas marinos requiere de una nueva generación de herramientas de planificación espacial que permita a los responsables implementar las mejores soluciones. La COI-UNESCO promueve la ordenación del espacio marítimo, un medio práctico para crear y aplicar una organización más racional de la utilización del entorno marino y la interacción entre sus diferentes usos, de conciliar las exigencias del desarrollo con la necesidad de proteger los ecosistemas marinos, y lograr así objetivos sociales y económicos concertados y planificados. El Programa de Gestión Integrada de Zonas Costeras (ICAM) se ha diseñado para prestar ayuda a los países en el refuerzo de sus capacidades en ciencias y tecnologías marinas.

El Sistema de Información Biogeográfica de los Océanos (OBIS) coordina y gestiona la base de conocimientos sobre biodiversidad marina a escala mundial. El portal web contiene información que va desde las bacterias a las ballenas, del Ecuador a los polos y de la superficie a los fondos marinos abisales. Este portal permite planificar políticas de conservación del océano, determinar los puntos sensibles para la biodiversidad y poner en evidencia las tendencias mundiales de repartición de las especies.

La COI-UNESCO apoya el Sistema Mundial de Evaluación del Océano de las Naciones Unidas, que permite analizar periódicamente el estado del entorno marino, incluyendo los aspectos socioeconómicos. La observación continua del océano y los mares del mundo, asociada a los datos ya obtenidos en diferentes disciplinas, permitirá una mejor respuesta de los gobiernos nacionales y la comunidad internacional a los cambios medioambientales sin precedentes que sufre nuestro planeta.

El programa de Intercambio Internacional de Datos e Información Oceanográficos (IODE) favorece la investigación y la gestión en entornos marinos, además de facilitar la explotación, el desarrollo y el intercambio de datos e información entre los Estados Miembros. El IODE pretende reducir la brecha digital a través de la formación de especialistas en información marina y mediante la mejora de los sistemas de datos en los países en desarrollo, especialmente en África. La COI-UNESCO coordina el Sistema Mundial de Observación del Océano (GOOS), que proporciona un enfoque integrado para la vigilancia y observación del océano a escala mundial, y exige un importante esfuerzo internacional y una estrecha cooperación.

Actualmente, la superficie del océano absorbe casi un tercio del CO2 emitido a la atmósfera por las diferentes actividades humanas –que incluyen la utilización de combustibles fósiles, la deforestación y la producción de cemento–. Nuestros programas científicos promueven numerosos estudios sobre los impactos del cambio climático; entre ellos figuran el Proyecto Internacional de Coordinación sobre el Carbono Oceánico (IOCCP), el Programa Mundial de Investigaciones Climáticas (PMIC) y el Panel de Observación del Océano en relación con el Clima (OOPC).