Examen de políticas y garantías de calidad en la educación superior

Revisión de políticas con miras a desarrollar los sistemas nacionales de la educación superior

El sistema de educación superior desempeña un papel clave en el desarrollo de una sociedad y de su economía. En el marco de la Agenda 2030 de Educación, la UNESCO apoya a los Estados Miembros a forjar economías basadas en los conocimientos que ofrecen posibilidades de trabajo sostenible y niveles de vida de calidad para todos.

Las estrategias aplicadas al ámbito de la educación superior no sólo reafirman los valores comunes de los interlocutores del sistema educativo, sino que proporcionan un “carné de salud” del sistema, al efectuar comparaciones entre sus resultados y los de otros sistemas, en particular, en lo relativo a los sistemas exitosos. Estas estrategias informan acerca de los objetivos y las orientaciones futuras, y expresan los compromisos políticos adoptados en aras de avanzar en este ámbito.

Garantizar la calidad de la enseñanza superior

Durante los dos últimos decenios, garantizar la calidad de la educación superior ha cobrado mucho auge en todo el mundo. Entre las fuerzas motrices principales de esta evolución figuran: el aumento del interés del público en obtener mejores resultados en las instituciones de enseñanza superior, el mayor acceso y el llamamiento claro por parte de las partes interesadas en favor del incremento de la eficacia y la responsabilidad, la necesidad de formar graduados con mayor nivel con miras a dirigir la economía nacional, la utilización adecuada de los recursos públicos destinados a la educación superior y el incremento del número de dispositivos transfronterizos. Estos son los desafíos: eliminar las discrepancias entre las competencias adquiridas por los graduados de la educación superior y la demanda del mercado laboral y la industria; la disparidad entre el número de estudiantes matriculados en carreras científicas y en ciencias humanas, así como la proliferación de proveedores de servicios privados.

Es la razón por la que la UNESCO y los Estados Miembros refuerzan las capacidades en materia de garantías de la calidad de la educación superior, en particular en los países en desarrollo, algo que contribuye al establecimiento y al fortalecimiento de los sistemas adecuados de garantía de calidad y de los marcos normativos que incluyen a todas las partes interesadas.

Este llamamiento a la acción va seguido de un incremento sin precedentes de la tasa de matriculación en la educación superior en todo el mundo. A nivel internacional, dicha tasa era de 97 millones en 2000, de 155,2 millones en 2007 y de 207,5 millones en 2014, de los cuales un 10 por ciento corresponde a matrículas de aprendizaje en línea, a distancia y flexible. De este modo, se calcula que el total de los estudiantes alcanzará la cifra de 412 196 millones en 2030 y la de 522 526 millones en 2035.

La educación superior es esencial para el desarrollo socioeconómico, a su vez que es indispensable para la competitividad en un mundo cada vez más global. Los principios de la Agenda 2030 de Educación: “Hacia una educación inclusiva, equitativa y de calidad y un aprendizaje a la largo de toda la vida para todos” subrayan la importancia de la aplicación de sistemas de garantía de la calidad sólidos, a fin de superar estos desafíos.

Para ello, la UNESCO respalda los sistemas nacionales encargados de la garantía de la calidad y colabora con los responsables políticos, los especialistas del sector educativo, los profesionales en materia de garantía de la calidad y otros órganos reguladores, así como con las partes interesadas.

En este contexto, la UNESCO organizará en 2018 la Conferencia Mundial sobre la Garantía de la Calidad en la enseñanza superior, en su sede de París. Diversos eventos regionales tendrán lugar antes de la conferencia, y sus conclusiones e informes enriquecerán los debates.