VIH y Educación Sexual

La educación integral en sexualidad (CSE por sus siglas en inglés) es indispensable para la salud y el bienestar. Una educación en sexualidad de calidad incluye una educación sobre los derechos humanos, la sexualidad humana, la igualdad de género, la pubertad, las relaciones sexuales y la salud reproductiva.

La educación integral en sexualidad (CSE por sus siglas en inglés) es esencial para que los jóvenes sean capaces de protegerse de un embarazo no deseado, del VIH y de las infecciones de transmisión sexual (ITS), así como para promover los valores de tolerancia, de respeto mutuo y de no violencia en las relaciones y, de ese modo, garantizar una transición sana hacia la edad adulta.

La educación integral en sexualidad (CSE) ha demostrado repercutir en términos de mejoras en el autoconocimiento y la autoestima, el cambio de actitudes, las normas de género y sociales, y el reforzamiento del sentido de auto eficiencia. La CSE tiene una repercusión positiva al permitir comportamientos sexuales más seguros sin acelerar por ello la actividad sexual. A pesar de estas pruebas claras y convincentes, muchos niños y jóvenes no tienen acceso a una CSE de calidad.

La epidemia de VIH/Sida no ha sido erradicada y los jóvenes siguen expuestos de manera desproporcionada. Como lo destaca la Estrategia 2016 de la UNESCO para la salud y el bienestar (en inglés), los jóvenes entre 15-24 años de edad representan el 16 por ciento de la población mundial, pero también el 34 por ciento de las personas entre 15-49 años que contraen el VIH cada año. En muchos ámbitos, las nuevas infecciones de VIH entre las adolescentes y las mujeres jóvenes son considerablemente superiores que entre varones de la misma edad. Las jóvenes y mujeres se ven afectadas también de manera desproporcionada por motivo de la desigualdad de género, algo que limita su acceso a la educación, a la información y a los servicios en el ámbito de la salud.

Para ser eficaces, el contenido de la educación integral en sexualidad (CSE) debe responder de manera consecuente a cada contexto en específico y a las necesidades de los jóvenes, así como hacer hincapié de manera concertada en todo lo relativo a la discriminación de género, la violencia sexual por razones de género, el VIH y el SIDA, los matrimonios infantiles y las prácticas tradicionales perjudiciales. Para la implementación de la CSE es fundamental obtener el compromiso de los padres, además de instruir y reforzar de manera adecuada las capacidades de los docentes que la imparten.

Es importante reconocer que el sector educativo por sí solo no basta para mejorar la salud sexual y reproductiva de los jóvenes, pues para ello debe complementarse con servicios sanitarios confidenciales y neutros que se adapten a las exigencias de los jóvenes.
 

La acción de la UNESCO

Una educación integral de calidad en sexualidad es indispensable en los esfuerzos realizados para erradicar la amenaza que representa el SIDA para la salud pública, además de para promover la igualdad de género y las relaciones saludables.

En julio de 2016, la UNESCO convocó a un diálogo de alto nivel entre gobiernos con el objetivo de analizar los avances realizados desde que se adoptara el Compromiso 2013 de ESA (África Oriental y Meridional) (por sus siglas en inglés) en que 20 países del grupo se comprometieron a incrementar la educación integral en sexualidad y a aumentar el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva para jóvenes y adolescentes (para consultar los recursos adicionales).

El evento Fulfilling Our Promise to Young People Today (Cumpliendo con lo prometido a los jóvenes de hoy), se realizó al margen de la Conferencia SIDA 2016, que tuvo lugar en Durban, África del Sur, (entre los días 18 y 22 de julio de 2016) y reunió a Ministros y representantes gubernamentales de los sectores del desarrollo y de la sociedad civil provenientes de toda África Oriental y Meridional. Durante el evento, se presentó el informe de los avances 2013-2015 del Compromiso ESA (inglés, francés, portugués).

La UNESCO desempeña una función fundamental en el asesoramiento de los responsables de tomar decisiones en los sectores educativo y sanitario en materia de programas de educación integral en sexualidad. En 2009, la UNESCO, en colaboración con el ONUSIDA, el UNFPA, el UNICEF y la OMS, publicaron las primeras directivas internacionales en materia de educación sexual: Orientaciones Técnicas Internacionales sobre Educación en Sexualidad: un enfoque basado en evidencia orientado a escuelas, docentes y educadores de la salud (inglés, francés, español, árabe, chino, ruso, portugués, tailandés).

Un equipo internacional de expertos de la salud y la educación trabajan en las oficinas regionales de la UNESCO en todo el mundo incluido en África Oriental y Meridional, África Occidental y Central, América Latina y el Caribe, Asia y el Pacífico, Europa del Este y Asia. Dichos especialistas prestan apoyo al crecimiento y la implementación de la CSE, en colaboración con los gobiernos, los socios bilaterales, las organizaciones de la sociedad civil y los jóvenes.

Podrá consultar aquí la lista exhaustiva de recursos en materia de educación integral en sexualidad.
 

ONUSIDA

El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida, más conocido por el acrónimo ONUSIDA, aúna los esfuerzos y los recursos de doce organizaciones de las Naciones Unidas en aras de una respuesta internacional al problema del SIDA.

En su calidad de miembro fundador y copatrocinador del ONUSIDA, la UNESCO trabaja en estrecha colaboración con otros copatrocinadores y con la Secretaría del ONUSIDA con miras a concretizar la visión del programa conjunto, es decir, la ausencia total de nuevos casos de infecciones de VIH, de muertes vinculadas al SIDA y la erradicación de todas las formas de discriminación relacionadas con el VIH.

El trabajo de la UNESCO en materia de educación y de VIH, en particular sus prioridades estratégicas con el objetivo de aumentar el acceso a la educación integral de calidad en sexualidad y la puesta en práctica de una educación segura e inclusiva, es una parte fundamental de la respuesta internacional al SIDA, tal y como fue reconocido por la Acción acelerada para acabar con el Sida 2016-2021.
 

El Equipo de Trabajo Interinstitucional (ETI) del ONUSIDA sobre la Educación y la Salud escolar

El Equipo de Trabajo Interinstitucional (IATT por sus siglas en inglés) sobre la Educación y la Salud escolar fue creado en el 2002 para fomentar la aceleración y la mejora de las respuestas del sector de la Educación al VIH y el SIDA. Fue convocado por la UNESCO e incluye organismos de copatrocinadores del ONUSIDA y otras instituciones multilaterales, organismos bilaterales, donantes privados, copartícipes de la sociedad civil y universitarios.

Los miembros del Equipo de Trabajo Interinstitucional (IATT por sus siglas en inglés) creen que la educación es el cimiento para lograr el éxito de los programas de VIH. La educación en materia de VIH integra de manera creciente un amplio programa educativo para una educación sanitaria basado en los conocimientos, adaptado a los diferentes contextos y edades de los alumnos y aborda, a su vez, temas de educación en sexualidad, de violencia por razones de género y uso de substancias ilícitas, entre otros problemas, a fin de reducir el riesgo de contaminación por VIH y promover el desarrollo sano de los educandos.

El Equipo de Trabajo Interinstitucional promueve y presta apoyo a las prácticas idóneas en relación con el VIH/SIDA y la educación sanitaria, a la vez que fomenta la armonización y la alienación para apoyar acciones a escala nacional a la espera de los resultados siguientes:

  • Incrementar el apoyo del liderazgo y de asignación de recursos destinados a la lucha contra el VIH y en favor de la educación sanitaria;
  • Reforzar la base de pruebas factuales con el objetivo de identificar las prácticas idóneas en materia de VIH/SIDA y de educación sanitaria; y,
  • Mejorar la colaboración dentro y entre los organismos a fin de fomentar las acciones armonizadas y eficaces en términos de coste en los planos nacional y mundial.