Democracia y ciudadanía mundial

En cada momento clave de la historia contemporánea, la UNESCO ha apoyado el desarrollo pacífico de las sociedades y ha contribuido, especialmente en periodos de transición, a la construcción y consolidación de la democracia así como al desarrollo de instituciones democráticas.

Desde su creación, la Organización trata de satisfacer una aspiración de todos, en particular los jóvenes: el fomento de valores universales como la tolerancia, el pluralismo, el respeto de los derechos humanos, la libertad y el diálogo.

Además de subrayar el papel decisivo de la educación y los derechos humanos, la UNESCO centra su acción en los temas siguientes: gobernanza, instituciones democráticas, ciudadanía, libertad de expresión, representatividad y participación de los jóvenes hombres y mujeres en los procesos de toma de decisiones así como en el desarrollo socioeconómico y cultural. La Organización es, por su naturaleza, un lugar propicio para el debate democrático y una plataforma de intercambio donde se impulsan valores democráticos como la tolerancia, el pluralismo, el respeto de los derechos humanos, la libertad y el diálogo.

La UNESCO trabaja activamente para consolidar una cultura democrática. La Organización ha asistido, por ejemplo, a los países de la región árabe poniendo el acento en el refuerzo de capacidades de los jóvenes en términos de educación cívica y derechos humanos, con el fin de animarlos a participar en el desarrollo de una comunidad gobernada por instituciones democráticas.

El objetivo de la UNESCO relativo a la educación para la ciudadanía mundial es indisociable de su compromiso para establecer instituciones democráticas y fomentar la participación activa de todos, especialmente de los jóvenes, en la toma de decisiones, los procesos de desarrollo y la promoción y protección de los derechos humanos.

El trabajo de la UNESCO en el ámbito de la paz y la educación para los derechos humanos tiene por objeto consolidar los conocimientos y reforzar la comprensión de los valores comunes, así como el desarrollo de buenas políticas y prácticas que ayuden a crear entornos de aprendizaje seguro y libre de toda discriminación y violencia.

La UNESCO trabaja con otros organismos de las Naciones Unidas y colaboradores de la sociedad civil en la promoción del Programa Mundial para la Educación en Derechos Humanos. El Programa defiende la integración de la educación para la paz y la prevención de conflictos tanto en las políticas nacionales de educación como en los planes de estudios, y aborda desafíos tales como el acceso a libros de texto de calidad que no contengan estereotipos, la lucha contra la intimidación y la lucha contra la violencia.

La UNESCO es líder mundial en el ámbito de la educación para perpetuar la memoria del Holocausto y prevenir los genocidios; en este sentido, la Organización brinda ayuda a las comunidades para hacer frente a sus pasados difíciles y (re)construir las estructuras democráticas compartidas.

La UNESCO milita contra la discriminación en la educación y a favor de la enseñanza del respeto por todos.

La educación de calidad inclusiva es fundamental, según el enfoque de la UNESCO, para asentar la ciudadanía y la democracia, así como para promover una educación plurilingüe.

Gracias a su red de Escuelas Asociadas, la UNESCO fomenta el intercambio de prácticas educativas innovadoras que comprometen directamente a los niños, los docentes, las escuelas y sus comunidades locales en los temas más pertinentes y urgentes del momento.