Objetivos de Desarrollo Sostenible para las Ciencias Naturales

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© UNESCO

La nueva Agenda para el Desarrollo Sostenible 2030 representa un importante paso adelante en el reconocimiento de la contribución de la ciencia, la tecnología y la innovación para el desarrollo sostenible. La UNESCO forma parte del Equipo de tareas interinstitucional de las Naciones Unidas que tiene encomendada la dirección del Mecanismo de Facilitación de la Tecnología, creado el 26 de septiembre de 2015, con miras a apoyar las actividades para la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) mediante el reforzamiento de la cooperación Norte-Sur, Sur-Sur y triangular, a nivel regional e internacional, en materia de ciencia, tecnología e innovación, y la intensificación de la utilización compartida de conocimientos en condiciones determinadas de común acuerdo.

A lo largo de sus setenta años de existencia, la UNESCO ha desempeñado fielmente su papel de facilitador de esa cooperación a través de sus redes y centros, y más concretamente por intermedio del Centro Internacional Abdus Salam de Física Teórica (CIFT)* y la Academia Mundial de Ciencias*, que han desempeñado un papel de fuerza motriz respaldando los esfuerzos realizados a nivel mundial para impulsar la especialización científica en los países en desarrollo, así como para satisfacer las necesidades de los científicos jóvenes en las naciones rezagadas en el ámbito científico y tecnológico.

La UNESCO contribuye con sus programas de ciencias naturales a las actividades encaminadas a la implementación de los ODS a nivel global, proporcionando asistencia en materia de políticas* destinada a reforzar la capacidad científica y tecnológica* de los países en desarrollo, así como a ayudar a los Estados Miembros a concebir políticas eficaces, basadas en los mejores conocimientos disponibles, considerando sistemas de conocimientos locales e indígenas.

La UNESCO desempeña un papel esencial en la construcción de una cultura global de comunidades resilientes. Debido a su mandato multidisciplinario que abarca los campos de la educación y la cultura, de las ciencias naturales y sociales, y de la información y comunicación, la Organización se halla en una posición privilegiada para afrontar el cambio climático de manera global. Para ayudar a las sociedades del mundo entero a comprender mejor el cambio climático global, adaptarse a éste y atenuar sus consecuencias, hay más de treinta programas que coadyuvan a crear conocimientos sobre ese cambio, sus riesgos inherentes y sus implicaciones en el plano ético, así como a sensibilizar sobre su importancia. La UNESCO también ayuda a los países a fortalecer sus capacidades en materia de gestión de desastres naturales y riesgos climáticos* y sus aptitudes para afrontar catástrofes naturales, en particular riesgos geológicos, tsunamis y desastres relacionados con recursos hídricos.

Garantizar el suministro de agua es el foco del Programa Hidrológico Internacional (PHI) de la UNESCO, dedicado a la investigación sobre los recursos hídricos y la gestión de éstos, así como a la educación y creación de capacidades sobre el agua. El PHI contribuye a garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua potable y el saneamiento, que guardan una estrecha relación con la salud y el bienestar del ser humano. La gestión sostenible del agua contribuye a la seguridad alimentaria, al solucionar una serie de cuestiones que vinculan el agua con la alimentación y la agricultura. Hoy en día, la mayoría de las personas desprovistas de agua potable e instalaciones básicas de saneamiento vive en ciudades de países en desarrollo, donde el PHI promueve nuevos enfoques y métodos de gestión de unos recursos hídricos que escasean cada vez más debido a las consecuencias del cambio climático y la presión ejercida por el crecimiento demográfico.

Mediante su Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MAB), la UNESCO promueve la utilización sostenible de los ecosistemas terrestres, incluida la gestión sostenible de los bosques, luchando contra desertificación y contrarrestando la pérdida de biodiversidad. La Red de Reservas de Biosfera del MAB está constituida por espacios geográficos desde donde se obtienen enseñanzas para el desarrollo sostenible. En esos sitios se experimentan métodos interdisciplinarios para comprender las interacciones de los sistemas sociales con los ecológicos, y también se promueven soluciones para compatibilizar la conservación de la biodiversidad de los ecosistemas con su utilización sostenible. A fin de proporcionar la base de conocimientos que se necesita para afrontar el actual declive de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, la UNESCO participa activamente en la Plataforma Intergubernamental de Políticas Científicas sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES), donde se encarga de coordinar la labor destinada a garantizar el respeto de los conocimientos indígenas*. 

 

* Todas las páginas web a las que se accede mediante los enlaces señalados con un asterisco están en inglés.