Tendencias mundiales del capital humano

Crecimiento generalizado en investigadores

En la actualidad, aproximadamente 7,8 millones de científicos e ingenieros están contratados en actividades de investigación en todo el mundo. Desde 2007, el número de investigadores ha aumentado en un 21%. Este notable crecimiento se refleja también en la explosión del número de publicaciones científicas. La Unión Europea sigue siendo líder mundial en cuanto a número de investigadores, con una proporción del 22,2%. Desde 2011, China (19,1%) ha superado a los Estados Unidos (16,7%), tal como predijo el Informe de la UNESCO sobre la Ciencia 2010, a pesar de un reajuste a la baja de las cifras chinas realizado después de la publicación del documento.

La proporción que representa el Japón a nivel mundial se ha contraído del 10,7% (2007) al 8,5% (2013), y la de la Federación de Rusia del 7,3% al 5,7%. Los Cinco Grandes siguen representando el 72% de todos los investigadores, aunque sus respectivas proporciones han variado. Cabe destacar que los países de ingresos altos han cedido algo de terreno a los países de ingresos medianos altos, entre los que se incluye China; esta última representaba el 22,5% de los investigadores en 2007, pero el 28,0% en 2013.

Tal como pone de manifiesto el Gráfico 1.3, cuando los países están dispuestos a invertir más en personal de investigación y actividades de investigación financiadas con fondos públicos, la inclinación de las empresas a invertir en I + D también aumenta (el tamaño de los círculos). Como es obvio, la investigación financiada con fondos públicos y la financiada con fondos privados persiguen objetivos diferentes, pero su contribución al crecimiento nacional y al bienestar dependerá de hasta qué punto se complementen bien. Aunque esto es cierto para todos los países, con independencia de su nivel de ingresos, resulta evidente que esta correlación adquiere mayor fuerza por encima de un umbral determinado de densidad de investigadores y de intensidad de I + D financiada con fondos públicos. Aunque es posible encontrar algunos países con una intensidad relativamente elevada de I + D financiada por las empresas en el cuadrante inferior izquierdo del gráfico, ninguno de los incluidos en el cuadrante superior derecho posee una intensidad de I + D empresarial reducida.

Gráfico 1.3: Efecto de refuerzo mutuo entre una inversión pública fuerte en I + D y el número de investigadores, 2010–2011

Aunque los investigadores de países de ingresos más bajos siguen desarrollando sus carreras profesionales en el extranjero, el abanico de destinos preferentes se está ampliando. Esto podría deberse, en parte, a la crisis de 2008, que en cierta medida ha restado brillo a la imagen de Europa y América del Norte como una especie de El Dorado. Incluso los países que sufren una fuga de cerebros están atrayendo también a investigadores. Por ejemplo, entre 2002 y 2014, Sudán perdió más de 3.000 investigadores principales y adjuntos en los flujos migratorios, de acuerdo con el Centro Nacional de Investigación. Estos investigadores se dirigieron a países vecinos como Eritrea y Etiopía, atraídos por los mejores salarios, que son de más del doble que los ofrecidos en Sudán al personal universitario. A su vez, Sudán se ha convertido en un refugio para los estudiantes del mundo árabe, sobre todo desde los sucesos de la Primavera Árabe. Sudán también está atrayendo a un creciente número de estudiantes africanos.

En los próximos años, es muy probable que la competencia por conseguir trabajadores cualificados se recrudezca a nivel internacional. Esta tendencia dependerá, en parte, de los niveles de inversión en ciencia y tecnología en todo el mundo y de las tendencias demográficas, como por ejemplo las bajas tasas de natalidad y el envejecimiento de la población en algunos países (el Japón, la Unión Europea, etc.). Los países ya están formulando políticas de mayor amplitud para atraer y retener a emigrantes altamente cualificados y estudiantes de otros países, con el objetivo de crear un entorno innovador o de mantenerlo, como es el caso de Malasi.

El número de estudiantes internacionales está experimentando un rápido crecimiento (Gráfico 1.4). El Capítulo 2 subraya la creciente movilidad a nivel doctoral, que a su vez está impulsando la movilidad de científicos. Esta quizá sea una de las tendencias más importantes de los últimos tiempos. Un estudio realizado recientemente por el Instituto de Estadística de la UNESCO concluyó que los estudiantes de los Estados árabes, Asia Central, el África subsahariana y Europa Occidental tenían una mayor probabilidad de estudiar en el extranjero que sus homólogos de otras regiones.

Asia Central incluso ha superado a África en cuanto a la proporción de estudiantes de doctorado que estudian en el extranjero. En Europa y Asia, los programas tanto nacionales como regionales animan activamente a los estudiantes de doctorado a estudiar en el extranjero. El Gobierno vietnamita, por ejemplo, patrocina la formación doctoral de sus ciudadanos en el extranjero con el objetivo de incorporar 20.000 doctores a las facultades de las universidades vietnamitas en 2020. Arabia Saudita está adoptando un enfoque similar. Malasia, mientras tanto, tiene previsto convertirse en el sexto destino más importante a nivel mundial para estudiantes universitarios internacionales en 2020. Entre 2007 y 2012, el número de estudiantes internacionales en Malasia prácticamente se duplicó, hasta superar la cifra de los 56.000. Sudáfrica recibió aproximadamente 61.000 estudiantes internacionales en 2009, dos tercios de los cuales procedían de otras naciones de la SADC. Cuba es un destino popular para los estudiantes de América Latina.

Gráfico 1.4: Aumento a largo plazo del número de estudiantes internacionales de enseñanza superior en el mundo, 1975–2013

La segunda mitad del capital humano sigue siendo una minoría

 A medida que los países se enfrentan a la necesidad de establecer una reserva de científicos o investigadores que sea proporcional a sus ambiciones de desarrollo, sus actitudes ante las cuestiones de género están cambiando. Algunos Estados árabes ya tienen más mujeres que hombres estudiando ciencias naturales, ciencias de la salud y agricultura en la universidad. Arabia Saudita tiene previsto crear 500 centros de formación profesional para reducir su dependencia de los trabajadores extranjeros, la mitad de los cuales se reservará a niñas adolescentes. En el mundo árabe, aproximadamente el 37% de los investigadores son mujeres, más que en la Unión Europea (33%).

A nivel mundial, las mujeres han alcanzado la paridad (45–55%) en los niveles de licenciatura y maestría, donde representan el 53% de los estudiantes. En los estudios de doctorado, en cambio, no alcanzan la paridad, ya que representan el 43%. La brecha se amplía en el ámbito de la investigación, en el que actualmente sólo representan el 28,4% de los investigadores, y se convierte en un abismo en los escalones más elevados de la adopción de decisiones.

Diversos países han implantado políticas destinadas a fomentar la igualdad de género. Tres ejemplos son Alemania, donde el pacto de coalición de 2013 introdujo una cuota del 30% de mujeres en los consejos de administración de las empresas; el Japón, donde los criterios de selección para la mayor parte de las grandes becas universitarias tienen ya en cuenta la proporción de mujeres dentro del personal docente e investigador; y la República del Congo, que en 2012 creó un Ministerio para la Promoción de las Mujeres y la Integración de las Mujeres en el Desarrollo Nacional.

 

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