La UNESCO condena los actos de vandalismo contra el patrimonio cultural y religioso de la ciudad vieja de Trípoli

El 7 de octubre, un grupo de hombres armados tomaron al asalto y saquearon la mezquita de Karamanli, una de las más famosas y bellas mezquitas de Trípoli, construida por Ahmed Paschia en 1738. Los azulejos de cerámica y las decoraciones interiores en mármol fueron arrancadas y el suelo del templo quedó completamente destrozado. Unos días más tarde, el 11 de octubre, otro grupo de hombres armados atacó y saqueó la histórica madraza de Othman Pasha, utilizada por la comunidad sufí de Trípoli. Más tarde ese mismo día, un grupo de vecinos protegió la mezquita de Darghout, una conocida mezquita dedicada al primer gobernador otomano de Trípoli, y evitó así otro intento de vandalizar el templo.

“Condeno firmemente los recientes ataques contra edificios históricos culturales y religiosos de la ciudad vieja de Trípoli. El saqueo y el tráfico ilícito de bienes culturales no pueden sino hacer más profundas las heridas de la sociedad libia que todavía lucha para recuperarse y volver a la normalidad. Quiero felicitar a los ciudadanos y voluntarios que protegieron la mezquita Darghout” declaró la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova.

“Estos ataques no pueden considerarse como hechos aislados o daños colaterales. Forman parte de una serie de ataques repetidos y deliberados contra el patrimonio cultural, en Libia y en otros lugares, que amenazan la cohesión social y alimentan la violencia y la división en el seno de la sociedad”, añadió Bokova.

La UNESCO hizo un llamamiento a todas las entidades nacionales e internacionales que colaboran con la Organización a reforzar la vigilancia para proteger el patrimonio cultural libio en el actual contexto de creciente inseguridad y disturbios.

Este llamamiento se hizo al comprobar que los edificios religiosos históricos de la ciudad vieja de Trípoli, un patrimonio común de todos los libios, se están convirtiendo en el objetivo deliberado de los cada vez más frecuentes ataques de vandalismo  y que corren el riesgo de ser saqueados para posteriormente ser objeto del tráfico ilícito de bienes culturales.

La UNESCO trabaja con las autoridades libias para reforzar las medidas urgentes de protección del patrimonio cultural. En las próximas semanas se pondrá en marcha un curso formativo para tratar situaciones de emergencia y para la prevención de riesgos que permitirá a las autoridades proceder a una evaluación rápida de la situación y a documentar y vigilar el patrimonio.