Sitios de Iraq, Japón, Países Bajos y Arabia Saudita inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial

El Comité del Patrimonio Mundial, reunido en Doha (Qatar) bajo la presidencia de la jequesa Al Mayassa Bint Hamad Bin Khalifa Al Thani, inscribió el sábado por la mañana los siguientes sitios en la Lista del Patrimonio Mundial:

Ciudadela de Erbil (Iraq). Se trata de un asentamiento fortificado construido en la cima de un imponente tell ovoidal, es decir, un montículo creado por las generaciones que se sucedieron en el sitio y lo reconstruyeron en el mismo lugar. Los muros ininterrumpidos de fachadas y viviendas del siglo XIX continúan dando la impresión visual de una fortaleza inexpugnable que domina la ciudad de Erbil, situada en la región autónoma del Kurdistán (Iraq). El peculiar trazado de sus calles, en forma de abanico, data de la fase otomana tardía de Erbil. Las fuentes escritas e iconográficas documentan una ocupación del sitio antigua: Erbil corresponde a la antigua Arbela, un importante centro político y religioso asirio. Además, los descubrimientos y las excavaciones arqueológicas realizadas sugieren que la colina oculta estratos y vestigios todavía más antiguos.

Manufactura de seda de Tomioka y sitios conexos (Japón). Ubicado en la prefectura de Gunna, al noroeste de Tokio, este complejo industrial de producción e hilado de seda se creó en 1872. La manufactura, construida por el gobierno japonés y equipada con maquinaria importada de Francia, consta de cuatro partes distintas, correspondientes a las diferentes etapas de producción de la seda bruta: un almacén refrigerado para los huevos de los gusanos; una granja experimental para producir los capullos; una factoría para desenrollar la fibra de éstos e hilar la seda bruta; y un centro de enseñanza para difundir conocimientos relacionados con la sericicultura. Este sitio, que ejemplifica el afán del Japón por adoptar las técnicas más avanzadas de producción en masa, no sólo llegó a ser un elemento decisivo de la renovación de la sericicultura japonesa en el último cuarto siglo XIX, sino que además marcó un hito en la entrada del país en la moderna era industrial, convirtiéndolo en el primer exportador mundial de seda bruta, destinada principalmente a Francia e Italia.

Factoría Van Nelle (Países Bajos). Diseñada y construida en el decenio de 1920, a orillas de un canal de la zona industrial del pólder de Spaanse situada al noroeste de Rotterdam, la factoría Van Nelle es una obra emblemática de la arquitectura industrial del siglo XX. Comprende un conjunto de talleres con fachadas de cristal y acero principalmente, construidas con arreglo al sistema arquitectónico del muro cortina. El edificio se concibió como una “fábrica ideal” abierta al mundo exterior, de tal forma que la luz del día penetrara en ella para proporcionar condiciones laborales agradables y que los espacios interiores pudieran adaptarse a la evolución de las necesidades de producción. Esta construcción encarna el nuevo tipo de fábrica que llegó a convertirse en un símbolo de la cultura modernista y funcional del periodo de entreguerras, y además constituye un testimonio de la larga historia mercantil e industrial de los Países Bajos en el ámbito de la importación de productos alimentarios procedentes de los países tropicales, de su elaboración industrial y de su comercialización en el continente europeo.

Centro histórico de Yeda, Puerta de La Meca (Arabia Saudita). Situada en la costa oriental del Mar Rojo, Yeda se convirtió a partir del siglo VII en una importante ciudad portuaria por la que transitaban las mercancías llegadas por las rutas marítimas comerciales del Océano Índico con destino a La Meca. También se convirtió en el puerto de llegada de los peregrinos musulmanes que viajaban por mar para dirigirse a esta ciudad santa. Gracias a esa doble función, Yeda llegó a ser un pujante centro urbano multicultural, cuyas construcciones tradicionales características comprenden, entre otras, casas-torres edificadas a finales del siglo XIX por los mercaderes pudientes de la ciudad. En esas construcciones se combina la tradición arquitectónica local de uso de rocas coralinas del Mar Rojo con influencias y técnicas artesanales importadas a través de las rutas comerciales del Océano Índico.

La 38ª reunión del Comité del Patrimonio Mundial comenzó el 15 de junio y durará hasta el 25 de junio. Está presidida por la jequesa de Qatar Al Mayassa Bint Hamad Bin Khalifa Al Thani. El examen de candidaturas continuará el sábado por la tarde.

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La reunión puede seguirse via webcast aquí

Contacto de prensa en Qatar:

Sue Williams + 33 (0) 615929362 s.williams(at)unesco.org

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