La ‘‘simulación de oficios’’ en los centros de la primera infancia amplía los horizontes de las niñas en materia de carreras profesionales, por Ella Yulaelawati, Directora para el desarrollo de la primera infancia, Indonesia

02 octubre 2017

¿Dónde podemos ver a docentes, doctores, pilotos y policías trabajando en conjunto, codo a codo? En los centros de atención y educación de la primera infancia (AEPI) en Indonesia.

Los juegos de roles para niños en los centros de atención y educación de la primera infancia (AEPI) son reconocidos por sus potencialidades cognitivas y sociales. Asimismo, estos centros pueden reducir los prejuicios y estereotipos sexistas y ampliar las expectativas de las niñas en materia de carreras profesionales.

En el Directorio de Desarrollo de la Educación de la Primera Infancia en Yakarta promovemos las actividades de ‘‘simulación de oficios’’ desde la edad más tierna. Esto ayuda a que las niñas piensen en sus propias motivaciones y capacidades, y las estimula a ejercer oficios, incluidos los que tradicionalmente se asocian a los hombres (tales como la programación informática o la ingeniería aeroespacial).

Las ‘‘simulaciones de oficios’’ desarrollan también las habilidades de las niñas en materia de comunicación y las competencias de carácter social e intelectual. Por ejemplo, mediante actividades como éstas, los niños elaboran y venden productos, y aprenden a gastar, a economizar y a organizarse. Les ayudamos a trabajar en conjunto, a que tengan en cuenta las opiniones de sus compañeros. Al hacerlos pensar y trabajar con recursos monetarios y no monetarios, no solamente ayudamos a los niños a pensar en la profesión que ejercerán en el futuro, sino a considerar cómo pueden ayudar a las personas que los rodean y a la comunidad en que viven.

Es evidente que las competencias profesionales y las opciones de carreras profesionales no se basan solamente en la pre-primaria. No obstante, sí creemos que la experiencia de la ‘‘simulación de oficios’’, además de preparar a las niñas para ejercer futuros oficios en el futuro, les brinda la oportunidad de adquirir rasgos de personalidad notables que podrán utilizar durante sus vidas de adultas.

Existen unos 200,000 centros de AEPI, unos 600,000 docentes y educadores de AEPI y alrededor de 12,6 millones de niños tienen acceso a los centros comunitarios de AEPI en Indonesia. Muchos niños desfavorecidos se ven aún privados de AEPI. La mayoría vive en regiones rurales. Indonesia tiene como objetivo crear al menos un centro AEPI en cada pueblo con miras a desarrollar las comunidades rurales aisladas y de difícil acceso en aras de que ganen en autonomía.

Al favorizar una AEPI que dé posibilidades de juegos creativos desde la más tierna edad les abrimos nuevos horizontes a los niños, alentando no solamente el desarrollo individual sino también la igualdad de género.

El Directorio de Desarrollo de la Educación de la Primera Infancia obtuvo el premio UNESCO de educación de niñas y mujeres 2016 por su proyecto ‘‘Mejorar el acceso y la calidad de la educación de las niñas mediante la atención y educación de la primera infancia de base comunitaria y la integración temprana de la perspectiva de género’’.