Se añaden nueve nuevos sitios a la Red Mundial de Geoparques

Nueve geoparques ingresaron en la red Mundial de Geoparques en la IV Conferencia Internacional sobre Geoparques de la región de Asia y el Pacífico, celebrada del 16 al 20 de septiembre en el geoparque de San’in Kaigan (Japón).

Los geoparques integrantes de esta Red Mundial, auspiciada por la UNESCO, son territorios ricos en diversidad geológica en los que, por iniciativa de las comunidades que los habitan, se promueve el desarrollo sostenible de las regiones donde están ubicados. Los geoparques contribuyen a que el público en general cobre conciencia de los riesgos geológicos y, en muchos casos, a que las comunidades locales elaboren estrategias destinadas a atenuar los efectos de los desastres causados por fenómenos naturales. Además, estos sitios permiten poner de realce los 4.600 millones de años de edad de nuestro planeta, así como la diversidad geológica que ha configurado múltiples aspectos de las sociedades humanas y de sus modos de vida. 

La Red Mundial de Geoparques cuenta actualmente con 120 parques miembros repartidos en 33 países. Los sitios recién incorporados a la red son los siguientes: 

Dunhuang (China)

Ubicado en los confines occidentales de China, al este de la placa tectónica del Tarim, el Geoparque Mundial de Dunhuang posee un patrimonio geológico de enorme valor científico y un gran interés en el plano educativo y turístico. Abarca el desierto de Gobi, representativo de los modelados de relieve característicos de esta región extremadamente árida de China, así como el sitio de las Grutas de Mogao, inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial. Excavadas en estratos de la Era Cuaternaria (entre 2,6 y 1,5 millones de años atrás), estas grutas son una perfecta encarnación del vínculo entre el patrimonio geológico y el cultural. 

Grutas de Zhijindong (China)

El Geoparque Mundial de Zhijindong está situado al sur de China, en la zona occidental de la meseta de Guizhu. Este sitio cuenta con tres paisajes geológicos diferentes: las grutas de Zhijindong, el río Qijiehe y el lago de Dongfenghu. En él se pueden contemplar múltiples tipos y formas de modelados cársticos de excepcional belleza, como cuevas, simas y puentes naturales. 

Troodos (Chipre)

Situado en la parte central de Chipre, el Geoparque Mundial de Troodos engloba el Monte Olimpo, la cumbre más alta de la isla. El renombre de Troodos entre los especialistas en ciencias geológicas se debe a su secuencia estratigráfica completa y a la variedad de sus rocas (plutónicas, intrusivas y volcánicas), así como al excelente estado de conservación de sus depósitos químicos. Este sitio se formó hace 92 millones de años por la expansión de los fondos del océano Neo-Tetis encima de una zona de subducción de placas. Su elevación y su posicionamiento en una estructura cupular fueron el resultado de una colisión entre la placa tectónica eurasiática y la africana. La gran diversidad geológica del sitio es atestiguada por la presencia de una mina de amianto, de galerías subterráneas de cromita, de antiguas escombreras cupríferas y de fosas de hundimiento en forma de valles. Esta gran riqueza geológica ha contribuido a la elaboración de las teorías actuales sobre la tectónica de placas y la expansión de los fondos marinos. 

Lanzarote y el Archipiélago Chinijo (España – Comunidad Autónoma de Canarias)

Este geoparque mundial abarca la totalidad de la isla de Lanzarote, el Archipiélago Chinijo – formado por los islotes de La Graciosa, Montaña Clara, Roque del Este, Roque del Oeste y Alegranza– y la plataforma de abrasión marina circundante. La superficie terrestre de este geoparque es de 866 km2, pero con la plataforma marina su extensión total se cifra en unos 2.500 km2. Los materiales geológicos que forman la isla de Lanzarote y los islotes del Archipiélago Chinijo son casi exclusivamente basálticos. En la época en que tuvo lugar la erupción del volcán Timanfaya (1730-1736), la asociación de numerosas estructuras volcánicas a lo largo de una fisura de gran longitud de la corteza terrestre originó la creación de uno de los mayores campos de lava del mundo hoy en día existentes. 

Sitia (Grecia)

Ubicado en el extremo oriental de la isla de Creta, y más precisamente en el municipio de Sitia, este geoparque posee numerosos fósiles de mamíferos del Pleistoceno, penúltimo periodo de la Era Cuaternaria (entre 2,58 millones y 11.700 años atrás). Entre ellos destacan los restos descubiertos de tres especímenes de Deinotherium giganteum, antepasados prehistóricos de los elefantes actuales. El sitio cuenta también con vastas redes de grutas (más de 170) y numerosas gargantas, así como con las paleocostas de la región de Zakros, que son únicas en su género en Creta. La abundancia de estructuras cársticas en los terrenos calcáreos constituye también una de las características geológicas más notables de esta región.

Gunung Sewu (Indonesia)

El Geoparque Mundial de “Gunung Sewu” (“Las mil montañas”) abarca un macizo calcáreo, jalonado por conos cársticos, que se extiende por las provincias de Yogyakarta, Java Central y Java Oriental. Esos relieves cársticos se formaron por disolución, hace 1,8 millones de años aproximadamente, cuando formaciones calcáreas emergieron del fondo del mar creando terrazas costeras y afloramientos de arenisca. Los primeros indicios de la presencia del ser humano en este sitio datan de unos 180.000 años atrás, como lo ponen de manifiesto los vestigios de asentamientos hallados a orillas de los ríos y en grutas y refugios calcáreos. Las terrazas de piedra que rodean prácticamente la totalidad de las colinas son una muestra de los conocimientos de las poblaciones locales en materia de agricultura, que se han transmitido de generación en generación para preservar la capa relativamente delgada del suelo cultivable.

Reikianes (Islandia)

Situado al sudoeste de Islandia, cerca de la capital del país, Reikiavik, este geoparque abarca la península de Reikianes, segmento de la Dorsal Mesoatlántica que señala la zona de contacto entre las placas tectónicas de Eurasia y América del Norte. El sitio posee un gran número de corrientes y escudos de lava, hileras de cráteres, terrenos geotérmicos, fallas y fisuras de la corteza terrestre. La zona de Krisuvik es célebre por sus cráteres de explosión formados por la interacción del vapor geotérmico con el magma. Una parte de las corrientes de lava se ha transformado en sedimentos. Los cinco pueblos y asentamientos dispersos del geoparque atestiguan la presencia milenaria del hombre y de sus actividades en esta región.

Pollino (Italia)

Ubicado en la Italia meridional, este geoparque abarca el Macizo del Pollino, una de las regiones de mayor interés geológico del sur de este país y de la cuenca del Mediterráneo. Esta región es un sitio clave para comprender las relaciones estructurales entre el arco calabro-peloritano y la cadena de los Apeninos meridionales, porque es el punto de conexión entre el basamento sedimentario de esa cadena y la geología cristalina del arco. La región comprende varios núcleos montañosos situados en el Mar Jónico y el Tirreno, en los que se hallan las cumbres más altas de los Apeninos meridionales: el Macizo del Pollino, los Montes de Orsomarso y el Monte Alpi. El macizo del Pollino cuenta con cinco picos que sobrepasan los 2.000 metros de altura y es la única cadena montañosa de Italia desde la que se pueden contemplar a un tiempo el Mar Jónico, el Tirreno y el Adriático.

Monte Apoi (Japón)

El Monte Apoi se yergue a 810 metros de altura en Hokaido, la isla más septentrional del archipiélago japonés. Su nombre procede de la lengua de los ainus, pueblo indígena de esta isla. El Geoparque Mundial del Monte Apoi se caracteriza principalmente por la presencia de peridotitas, rocas magmáticas procedentes del manto terrestre. El macizo montañoso de Hidaka, donde se alza el Monte Apoi, se formó por una colisión entre dos placas continentales que tuvo lugar unos 13 millones de años atrás. Las peridotitas de gran pureza halladas en ese macizo y sus alrededores confieren un gran interés científico al geoparque, ya que proporcionan una información sumamente valiosa sobre el manto terrestre. Este sitio también es una fuente importante de datos geológicos sobre la colisión de placas tectónicas, las masas rocosas formadas por magma enfriado y solidificado y las rocas procedentes de los lejanos mares del sur.