“El patrimonio es un puente que une el pasado con un futuro mejor para todos”, dijo Irina Bokova en Valencia

La Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, inauguró el 30 de marzo en Valencia (España), una reunión de expertos para diseñar un modelo de código ético de salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial. La sesión inaugural tuvo lugar en presencia del ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo y Marfil, del presidente de la Generalidad Valenciana, Alberto Fabra, y de la alcaldesa de Valencia, María Rita Barberá Nolla.

Bokova expresó su agradecimiento al gobierno español, anfitrión de la reunión, y declaró: “Este encuentro permitirá a la UNESCO trazar el camino necesario para desarrollar uno o varios códigos éticos que guíen a la comunidad internacional en sus esfuerzos de salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad”.

El encuentro de tres días (30 de marzo al 1º de abril de 2015), reúne a doce expertos de diferentes Estados Miembros de la UNESCO y a cuatro miembros de la secretaría de la Organización. Sus conclusiones se presentarán a la Directora General y a continuación se elevarán al Comité para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, que las examinará en su décima reunión, prevista en Namibia del 30 de noviembre al 4 de diciembre de 2015.

“En los últimos dos decenios, la UNESCO se ha destacado por ser un laboratorio mundial que lidera el pensamiento crítico en cuestiones de ética”, aseguró Bokova. “Es competencia nuestra sensibilizar en materia de ética y de principios fundamentales como la libertad, la igualdad, la tolerancia y la responsabilidad compartida”, añadió, destacando que las prácticas, representaciones y conocimientos que conforman el patrimonio cultural inmaterial y las tradiciones aportan contribuciones importantes a la educación, la gestión de recursos, la cohesión social, la prevención de riesgos y la gobernanza democrática.

“Nuestro patrimonio es un puente que une el pasado con un futuro mejor para todos –es esencial para nuestra calidad de vida hoy y vital para la sostenibilidad y el desarrollo del mañana”, continuó la Directora General.

El patrimonio cultural inmaterial es una vía de acceso al conocimiento acumulado de los pueblos, un recurso vivo que puede aportar respuestas a los desafíos de paz y desarrollo sostenible. Algunos de los elementos que componen ese patrimonio inmaterial están fuertemente amenazados o en peligro, por lo que el propósito último de la Convención que la UNESCO adoptó en 2003 es salvaguardarlo.

“Los valores que ya figuran en la Convención de 2003 deben guiar el trabajo necesario para elaborar un código de ética”, dijo también Bokova, destacando la importancia de basarse en los principios rectores del texto y en particular en el papel primordial que desempeñan las comunidades, grupos e individuos en la gestión de su propio patrimonio cultural inmaterial.

Durante su estancia en Valencia, la Directora General tuvo la oportunidad de conocer, acompañada de la alcaldesa Rita Barberá, algunas de las principales expresiones del patrimonio inmaterial valenciano inscritas en la Lista representativa del patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad, en particular el Misterio de Elche y el Tribunal de Regantes del Mediterráneo Español (Tribunal de las Aguas).