Irina Bokova condena las nuevas destrucciones de bienes culturales del sitio sirio de Palmira

París, 3 de julio – La Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, condenó hoy las nuevas destrucciones de bienes culturales del sitio sirio de Palmira, inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial, y en particular de los bustos funerarios y la célebre estatua del León de Atenea, a la entrada del Museo de Palmira.

“Las nuevas destrucciones de sitios culturales del sitio de Palmira muestran la brutalidad y la ignorancia de grupos extremistas y su desprecio por las comunidades locales y el pueblo sirio”, declaró Irina Bokova.

La estatua del León de Atenea, pieza única de más de tres metros de alto, representa a un felino que protege a un antílope entre las patas y encarna a una figura protectora de la ciudad antigua y sus habitantes, símbolo de la benevolencia que el fuerte ha de tener con el débil.

“La destrucción de bustos funerarios de Palmira en la plaza pública y ante multitudes y niños a quienes se convoca a saquear el patrimonio es un espectáculo de una perversidad extrema. Esos bustos encarnan los valores de la empatía humana, la inteligencia y el respeto ante la muerte. Su destrucción es un nuevo intento de romper los lazos de los pueblos con su historia y de cortar sus referencias para someterlos mejor”, añadió.

“Repito mi llamamiento a todos los jefes religiosos, a los intelectuales, a los jóvenes a movilizarse contra la instrumentalización de la religión y a responder a los argumentos falaces de los artífices del odio, de todas las maneras posibles y mediante la campaña #unite4heritage”.

“Saludo también el valor de los jóvenes del mundo árabe que se comprometen y protegen su patrimonio como fuente de resistencia, resiliencia y esperanza en el futuro”.

“Pido al conjunto de los Estados Miembros, al mercado del arte y a los expertos que unan fuerzas para detener el tráfico ilícito de bienes culturales. Pido también a la comunidad de investigadores, artistas, cineastas y fotógrafos que continúen cooperando y asociándose a los esfuerzos de la UNESCO para documentar y compartir las riquezas de la memoria del mundo. Nada puede sofocar la creatividad humana –y a pesar de los obstáculos y el fanatismo, esta energía volverá de una manera aún más fuerte, los edificios y los sitios serán rehabilitados, y algunos serán reconstruidos, y la cultura encontrará de nuevo su lugar, porque encarna la vida de las sociedades. La UNESCO continuará haciendo todo lo posible, junto al pueblo de Siria, para que ese momento llegue lo antes posible”.

Situado al nordeste de Damasco, en el desierto de Siria, el oasis de Palmira alberga las ruinas monumentales de una gran ciudad que fue uno de los centros culturales más importantes de la Antigüedad. Sometidas a la influencia de diversas civilizaciones, la arquitectura y las artes de Palmira fusionaron en los siglos I y II las técnicas grecorromanas con las tradiciones artísticas autóctonas y persas.