Irina Bokova apela a un nuevo humanismo en el 70º aniversario de la UNESCO

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© UNESCO

El 3 de noviembre, Irina Bokova, Directora General de la UNESCO, realizó una introducción al debate de política general de la 38ª reunión de la Conferencia General de la Organización.

En su informe, la Directora General describió la situación actual de un mundo que se enfrenta a unas crecientes turbulencias, en el que el mandato de la UNESCO cobra más importancia que nunca. Irina Bokova destacó el momento decisivo en el que se celebra la Conferencia General, un mes después del acuerdo sobre la nueva Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y un mes antes de la conferencia sobre el cambio climático de París (COP 21).

“La nueva Agenda llega en un momento de turbulencia, en el que los flujos de refugiados se han convertido en una crisis, la pobreza está generalizada, las desigualdades se agudizan y el planeta se enfrenta a una creciente presión”, afirmó Irina Bokova, que se refirió también al incremento sin precedentes de la limpieza cultural, los conflictos devastadores y los desafíos que afectan a los derechos humanos y a la dignidad.

“Siete decenios después de su creación, la idea fundamental de la UNESCO resuena con más fuerza que nunca: podemos construir unas sociedades más sólidas y resilientes por medio de la educación, las ciencias, las culturas y la libre circulación de las ideas. En definitiva, esas son nuestras fuentes de energía renovable”.

La Directora General enumeró las medidas que ha adoptado la UNESCO durante los dos últimos años para hacer frente a esas turbulencias, luchar contra el extremismo violento y apoyar a los Estados en la formulación de sus políticas, destacando en particular la prevención del tráfico ilícito de bienes culturales, la aplicación de la resolución 2199 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y la reconstrucción de los 14 mausoleos de Tombuctú (Malí). Cabe señalar también la labor de la UNESCO para promover la educación de calidad para todos los jóvenes de ambos sexos, incluidos los desplazados internos y los refugiados, así como para potenciar la resiliencia de los jóvenes frente a la radicalización y el extremismo violento, especialmente en Internet.

En relación con la nueva Agenda 2030, Irina Bokova expresó su agradecimiento a los Estados Miembros por sus esfuerzos para otorgar un lugar central a las prioridades de la UNESCO, como la inclusión de un objetivo integral sobre la educación y objetivos específicos sobre la gestión del agua y la sostenibilidad de los océanos, la función de las ciencias, el reconocimiento expreso de la cultura como vector de la sostenibilidad, la superación de las brechas digitales o la promoción de la libertad de expresión y la buena gobernanza.

“La UNESCO debe traducir estas promesas en cambios concretos sobre el terreno”, declaró Irina Bokova. “La UNESCO está preparada para ello”.

Irina Bokova instó a todos los Estados Miembros a seguir apoyando cada vez más a la UNESCO, a fin de proseguir las reformas y reforzar aún más la Organización. La Directora General repasó la amplia transformación que ha experimentado la Organización en todos los ámbitos, desde el aumento de la transparencia hasta la racionalización de las estructuras, pasando por el establecimiento de nuevas colaboraciones y el fortalecimiento del liderazgo de la UNESCO dentro del sistema de las Naciones Unidas.

Al concluir su introducción, Irina Bokova hizo un llamamiento vehemente a todos los Estados Miembros para que vuelvan a hacer suyos los valores que la UNESCO ha simbolizado durante 70 años, así como la esperanza de un nuevo humanismo que la Organización representa para las sociedades de todo el mundo.

“No basta con conectar, debemos compartir”, manifestó la Directora General, inspirándose en las numerosas iniciativas que impulsa la UNESCO a este respecto, como la protección del patrimonio compartido o el fomento de los manuales escolares comunes y las reservas de biosfera transfronterizas, por citar solo algunos ejemplos.

Según Irina Bokova, “la función de la UNESCO consiste en proponer iniciativas que unan a las personas, independientemente de su creencias o sus orígenes. Nuestra función es fortalecer la solidaridad intelectual y moral entre los pueblos, afianzar la convicción de que la humanidad es una única familia, unida en su diversidad. En eso consistió la audacia fundacional de la UNESCO, y hoy necesitamos esa misma audacia”.

Asimismo, Irina Bokova acogió con agrado la elección unánime del Excmo. Sr. Stanley Mutumba Simataa, Viceministro de Tecnologías de la Información y la Comunicación de Namibia, como Presidente de la 38ª reunión de la Conferencia General de la UNESCO.

El Presidente se expresó con rotundidad en su discurso ante los Estados Miembros: “el discurso histórico de un orden mundial humano caracterizado por una paz duradera nunca había sido tan relevante y profundo como hoy, en un momento en que el mundo y la humanidad siguen sufriendo conflictos interminables y desastres naturales”.

Según declaró el nuevo Presidente ante los Estados Miembros, “no cabe duda de que la UNESCO sigue siendo un rayo de esperanza en un mundo contaminado por una intolerancia y una desesperanza profundamente arraigadas”.