Irina Bokova anima a los jóvenes sudaneses desplazados a continuar sus estudios

"La educación les da los conocimientos y las competencias necesarias para liberar su potencial como agentes de cambios positivos en su país", dijo la Directora General durante una visita al Sitio de protección de civiles en Yuba, que acoge a miles de desplazados internos sursudaneses. "La consecución de la paz en Sudán del Sur es una responsabilidad compartida y la educación una poderosa herramienta que poseen para construir su propio futuro y el de su país", agregó.

Junto con Leila Zerrougui, Representante Especial del Secretario General para la Cuestión de los Niños y los Conflictos Armados y Forest Whitaker, Embajador de Buena Voluntad de la UNESCO para la Paz y la Reconciliación, Irina Bokova visitó el Sitio de protección de civiles en Yuba, donde se han previsto lugares en los cuales los niños y jóvenes pueden proseguir su educación en un entorno seguro.

La visita conjunta sirvió para destacar la importancia de la educación como pieza fundamental para la paz. Los visitantes vieron cómo los materiales pedagógicos de preparación para la vida elaborados por la UNESCO ayudan a los docentes a hacer frente a los traumas psicosociales que afectan a niños y jóvenes.

También fue una oportunidad para departir con los jóvenes, escucharlos hablar de sus aspiraciones y de los esfuerzos concretos que realizan como jóvenes pacificadores en su comunidad. "Estamos aquí para apoyarlos, para fomentar su autonomía, para ayudarlos a encontrar la fuerza que les permita superar el conflicto, para que participen en el diálogo y lleguen a ser actores de una paz duradera", dijo Forest Whitaker.

En asociación con la UNESCO, la Iniciativa de Paz y Desarrollo Forest Whitaker proporciona posibilidades educativas y recreativas para empoderar a los jóvenes como futuros actores de la paz valiéndose de la educación, la cultura y el deporte como vectores de paz.

Leila Zerrougui destacó enérgicamente la importancia de proteger a los niños y jóvenes como alumnos y no como soldados, así como la de hacer que la violencia quedara fuera de las escuelas.

"La educación defiende la dignidad. Los niños y jóvenes deben empuñar bolígrafos y no armas", insistió Irina Bokova.