Fijar el rumbo a fin de garantizar una educación de calidad para todos

Esta semana, la UNESCO, en calidad de organismo del sistema de las Naciones Unidas especializado en educación, congregará a varios de los principales interesados en la materia a fin de trazar una hoja de ruta que facilite la consecución del ambicioso Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, consistente en asegurar “una educación inclusiva y de calidad, y promover el aprendizaje a lo largo de toda la vida para todos”, de aquí a 2030.

La primera reunión del recién constituido Comité de Dirección ODS4-Educación 2030 tendrá lugar en París, los días 25 y 26 de mayo de 2016. El Comité de Dirección es un órgano democrático compuesto de múltiples interesados, que servirá de caja de resonancia para facilitar orientación y perspectivas de futuro sobre cómo poner en marcha la agenda educativa.

“Es obvio que el buen resultado de la Agenda Educación 2030 dependerá de un esfuerzo colectivo y que el Comité de Dirección va a proporcionar orientación estratégica, a evaluar el progreso basándose en el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo y a formular recomendaciones al conjunto de los educadores sobre las prioridades fundamentales”, afirmó Jordan Naidoo, Director del equipo de apoyo y coordinación para Educación 2030 de la UNESCO.

No es tarea sencilla

A pesar de los avances que la comunidad ha logrado en los últimos 15 años en la tarea de ampliar el acceso a la educación, todavía queda mucho por hacer. La Agenda de Desarrollo Sostenible, aprobada por las Naciones Unidas en septiembre de 2015 con el propósito de erradicar la pobreza y hacer realidad el desarrollo sostenible, comprende a la educación como uno de los objetivos individuales.  Su importancia fundamental queda reflejada también en varias metas vinculadas a la educación que forman parte de otros Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

En el contexto mundial vigente, su tarea no es sencilla. Los problemas combinados del cambio climático y los conflictos bélicos harán que, en el futuro, muchos estudiantes sean personas desplazadas.  Los obstáculos a la educación femenina seguirán existiendo: muchas niñas y mujeres nunca accederán a un aula.  Los cambios tecnológicos en los centros de trabajo harán aumentar la importancia de las oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida.

Un esfuerzo colectivo

En el marco transformador de la Agenda de Desarrollo Sostenible, la UNESCO recibió el encargo de dirigir y coordinar los trabajos, mandato que le otorgó la Declaración y Marco de Acción de Incheon, aprobado en mayo de 2015 en el Foro Mundial de Educación.

El Comité de Dirección ODS4-Educación 2030 abarca a un amplio espectro de miembros de la comunidad educativa mundial. En el Comité participan representantes de los Estados Miembros, tres por región*, y las organizaciones coauspiciadoras del ODS4 de la Agenda Educación 2030 (el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, el Banco Mundial, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, el Fondo de Población de las Naciones Unidas, ONU Mujeres y la Organización Internacional del Trabajo). Entre otros asociados principales cabe citar a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos y la Alianza Mundial para la Educación, ONG, asociaciones de docentes y organismos regionales.       

Cada una de las organizaciones asociadas que representa a un grupo de interesados dispone de amplias competencias y experiencias en la elaboración de políticas educativas en los planos nacional o subnacional, al máximo nivel. La composición del Comité de Dirección les otorga mayor influencia a los Estados Miembros sobre el modo de aplicar la agenda educativa. El Comité de Dirección fijará el rumbo a seguir en los próximos 15 años, con miras a la consecución de esta ambiciosa meta, velando por que nadie quede retrasado.  

*Los países son: Bélgica, Francia, Noruega, Letonia, Federación de Rusia, Ucrania, Argentina, Bolivia, Brasil, China, Japón, República de Corea, Benin, Kenya, Zambia, Marruecos, Omán y Arabia Saudita, así como Pakistán, en representación del grupo de países de la iniciativa E-9.