Estudio sobre niños sudafricanos conectados a Internet: cuando las oportunidades también implican riesgos

29 junio 2017

La repercusión de Internet en la vida de los niños en todo el mundo es muy significativa, tanto del punto de vista de los riesgos y peligros que acarrea como del de las oportunidades (consulte Livingstone & Bulger, 2013; Kleine, Hollow & Poveda, 2014). Un estudio sobre niños sudafricanos en línea (SAKO) (Phyfer et al. 2016), efectuado por el Centro para la Justicia y Prevención del Delito, compiló datos cuantitativos y cualitativos sobre la utilización de Internet por parte de los niños y las experiencias que éstos vivieron en línea, incluidas aquellas que se consideran negativas. El estudio es parte de un proyecto de investigación más amplio titulado “Flobal Kids Online” (Niños en un mundo virtual) coordinado por la London School of Economics y por el Instituto de Investigaciones del UNICEF.

El estudio obtuvo, por medio de una encuesta acerca de los hogares, los datos de 913 niños entre nueve y 17 años de edad, así como de 532 padres. Los elementos relativos al ciberacoso y a la violencia en línea se referían a mensajes malévolos o hirientes, o al hecho de ser excluido de grupos o de actividades y de convertirse en el blanco de determinadas amenazas. Además, se les hicieron algunas preguntas a los niños sobre sus experiencias en diferentes ámbitos, entre los que figuró el ámbito escolar.

La estrecha relación entre el ciberacoso y el acoso en la vida cotidiana

Aunque se considera que el ciberacoso es una epidemia, los datos revelan que los niños sudafricanos están más expuestos al riesgo de ser acosados físicamente (39,3%) que a serlo por conducto de las redes sociales (28,3%) o mediante los servicios de mensajes instantáneos (20,2%). Es importante destacar que el estudio resaltó también el estrecho vínculo existente entre el ciberacoso y el acoso en la vida cotidiana, y que los niños que han sido víctimas de acoso en sus vidas cotidianas corren mayor riesgo de serlos también en línea. Estos datos reflejan las conclusiones de estudios efectuados a escala internacional que demuestran la relación que existe entre los riesgos en línea y los riesgos de la vida real.

En lo que se refiere al ciberacoso, la mayoría de los niños y adolescentes padecieron esta experiencia por conducto de alguna red social (el 28,3%) o mediante mensajes instantáneos (el 20,2%). Las niñas (el 23,9%) tienen mayores probabilidades de padecer ciberacoso que los niños (el 20,2%). Los niños entre 15 y 17 años de edad (el 25,5%) corren mayor riesgo de verse acosados que los niños entre 9 y 11 años de edad (20,5%), lo que sugiere que mientras más crecen, mayores son también las probabilidades de estar expuestos a riesgos vinculados con el ciberacoso.

La escuela debe brindar más apoyo a los niños afectados por el acoso

El estudio proporciona también datos capitales para que las escuelas puedan elaborar planes y políticas de respuestas. Sólo el 11% de los niños afirmó que se dirigió a un docente para hablar acerca de la experiencia de haber sido molestado en línea, algo que da a entender que, por lo general, más allá de otras intervenciones, sería conveniente que los docentes se interesaran más en brindar apoyo a los niños que pueden convertirse en víctimas del ciberacoso.