La Directora General de la UNESCO condena los ataques aéreos contra el patrimonio cultural del Yemen

La Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, condena los ataques aéreos contra la ciudad antigua de Marib en el Yemen y exhorta a todas las partes en el conflicto a que se abstengan de atacar el singular patrimonio cultural del país.

La UNESCO ha recibido información sobre los daños sufridos por la gran represa de Marib como consecuencia de un ataque aéreo ocurrido durante la noche del 31 de mayo. De acuerdo con la información recibida, las antiguas inscripciones sabeas en los muros de la represa pueden haber resultado también afectadas por el bombardeo. Los hechos se han producido solo una semana después de que el Museo Nacional de Dhamar fuera destruido por completo. El Museo albergaba unas 12.500 piezas que daban testimonio del rico patrimonio cultural de la región.

“Me preocupan profundamente las alarmantes noticias procedentes del Yemen acerca de los nuevos daños y la destrucción que ha sufrido su singular patrimonio cultural, en particular los daños en la gran represa de Marib, uno de los sitios más importantes del patrimonio cultural del Yemen y de la península arábiga y testimonio de la historia y los valores compartidos por la humanidad”, afirmó la Sra. Irina Bokova.

La Directora General añadió además: “Insto encarecidamente a todas las partes a que se abstengan de atacar los sitios y monumentos del patrimonio cultural”.

Muchos otros sitios históricos han sufrido daños colaterales a causa del conflicto armado, como las ciudades antiguas de Saná y Zabid, inscritas en la Lista del Patrimonio Mundial, así como el centro histórico de Sa’da, al-Mukalla y Taiz.

Con una extensión de 98 hectáreas, la capital sabea de Marib fue en la antigüedad la ciudad más grande de Arabia del Sur y está considerada uno de los sitios históricos más significativos de la península arábiga. Pese a unas condiciones climáticas desfavorables, al final del segundo milenio antes de Cristo surgió en Marib una sociedad compleja, cuya economía dependía de un sistema de irrigación muy perfeccionado. Gracias a su prosperidad económica y a su ubicación geográfica, Marib llegó a ser el centro de comercio más importante de la ruta del incienso. Desde la capital Marib, los sabeos controlaban amplias partes del país, así como el comercio en la ruta del incienso hasta el Mediterráneo y Mesopotamia.

En la actualidad, Marib alberga varios sitios culturales de importancia, como el Templo de Baran, el Templo de Awam con su necrópolis, el asentamiento de Wadi Ghufaina y la represa de
al-Mabna, la gran represa de Marib, considerada un prodigio de ingeniería técnica y que se menciona además en un verso del Corán. Estos importantes sitios culturales forman parte del sitio arqueológico de Marib inscrito en la lista indicativa del Yemen.