La Directora General se dirige a la Universidad de Ottawa: Innovar para la paz

La Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, afirmó el 29 de marzo de 2016 en un discurso que pronunció en la Universidad de Ottawa, que reforzar la cultura de la prevención, renovar el enfoque para la construcción de la paz y reconocer que la diversidad es una ventaja para el mundo son aspectos fundamentales para responder a los desafíos complejos a los que se enfrenta el mundo.

La Sra. Bokova efectuó esta afirmación en el marco de una conferencia sobre el tema “El Canadá en los asuntos mundiales”, organizada de forma conjunta con el Instituto de La Haya para la Justicia Mundial, que congregó a juristas, académicos, expertos y funcionarios públicos destacados para tratar los temas de la inseguridad, la fragilidad de los Estados, la comunidad mundial y las sociedades justas.

El encargado de inaugurar la conferencia fue el Ministro de Relaciones Exteriores del Canadá, Stéphane Dion, el cual señaló que su Gobierno se había marcado como objetivo “contribuir de forma real y provechosa a un mundo más pacífico y próspero”, inspirándose en el principio ético de la “convicción responsable”.

Allan Rock, Presidente y Vicerrector de la Universidad de Ottawa, señaló que la conferencia se había visto impulsada por el compromiso renovado del Canadá con los asuntos mundiales y la necesidad de analizar enfoques para construir un futuro mejor, más seguro y más justo.

La Directora General afirmó que los valores de diversidad, tolerancia y diálogo que atesora el Canadá se encuentran grabados en el ADN de las Naciones Unidas y añadió que las turbulencias y la incertidumbre actuales hacen que el multilateralismo eficaz sea más importante que nunca, poniendo como ejemplo desafíos mundiales que van desde la pobreza y el aumento de las desigualdades hasta el extremismo violento y las cifras sin precedentes de desplazados.

Dijo que, en este contexto, la naturaleza del poder está cambiando y se está cuestionando seriamente la capacidad del sistema internacional de hacer frente a las amenazas que las fronteras no pueden contener.

La Sra. Bokova sostuvo que para dar respuesta a la complejidad creciente de los desafíos mundiales es necesario potenciar la acción de las Naciones Unidas e intensificar la diplomacia, y no lo contrario, y citó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el histórico acuerdo de París sobre el cambio climático como muestras del “ansia de diplomacia multilateral que, a pesar de todo, existe actualmente”. Indicó que esos acuerdos se habían alcanzado porque se basaban en la inclusión, la apertura y la implicación de los países.

Recalcó la necesidad de llevar a cabo una acción “determinada por los valores, que se funde en los derechos humanos y la dignidad y redunde en beneficio de todos”, y puso de relieve la importancia de las alianzas y de mostrar una nueva apertura hacia la sociedad civil, las universidades y el sector privado a fin de “innovar para la paz”.

Para reforzar la cultura de la prevención es necesario luchar contra el extremismo violento por medio de la educación, la participación de los jóvenes y el aumento de la vigilancia de los derechos humanos.

“Necesitamos una cadena de acción ininterrumpida para acompañar a la sociedad en el paso de la crisis a la estabilidad e integrar los esfuerzos en materia humanitaria, de desarrollo y de construcción de la paz”, indicó.

Para construir una sociedad más resiliente y justa y aprender a convivir es fundamental reconocer que la diversidad cultural y lingüística representa una ventaja.

“Estoy convencida de que la resiliencia de la sociedad depende de nuestra capacidad de reforzar la diversidad cultural y de la aptitud de las personas de encontrar en sí mismas los recursos necesarios para dar respuesta a los desafíos a los que se enfrenten, y hallar soluciones mediante la formación, las competencias y el aumento de su talento”, señaló.

El ex Primer Ministro del Canadá, Paul Martin, pronunció un discurso especial durante una cena en el que subrayó la necesidad de que el G-20 fortalezca las instituciones multilaterales a fin de conseguir que la globalización beneficie a todos. Al respecto, dijo que en un mundo interdependiente el fomento del interés propio depende de la conciliación del interés nacional y el bien común, función que ejercen las instituciones multilaterales.

A la conferencia asistieron Abi Williams, Presidente del Instituto de La Haya para la Justicia Mundial; la Honorable Louise Arbour, ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos; Adama Dieng, Asesor Especial del Secretario General sobre la Prevención del Genocidio; Sir Emyr Jones Parry, ex Embajador del Reino Unido ante las Naciones Unidas; Ibrahim Gambari, Copresidente de la Comisión sobre la Seguridad, la Justicia y la Gobernanza Mundiales, y Margaret Biggs, ex Presidenta del Organismo Canadiense de Desarrollo Internacional, entre otros expertos.