Cumbre de Oslo: profundizar el compromiso a partir de Incheon

La Cumbre de Oslo sobre Educación para el Desarrollo se inauguró el 7 de julio con enérgicos llamamientos a incrementar la inversión para no dejar a nadie rezagado y con el compromiso del Gobierno de Noruega de revertir la tendencia menguante en la ayuda internacional.

La Primera Ministra Erna Solberg prometió duplicar la ayuda de Noruega para la educación y anunció la creación de una Comisión Internacional sobre la Financiación de las Oportunidades para la Educación Mundial, que será convocada por la Primera Ministra de Noruega y los presidentes de Indonesia, Malawi y Chile, junto con la Directora General y el Enviado Especial de las Naciones Unidas para la Educación Mundial, Gordon Brown.

La Comisión determinará y fortalecerá las posibilidades de inversión para alentar la financiación nacional, de donantes, privada e innovadora. El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, acogió con satisfacción esta iniciativa, que, según afirmó, aportará una contribución fundamental para reforzar los argumentos económicos de la inversión en educación y formular recomendaciones para lograr los objetivos.

“Debemos encontrar planteamientos más inteligentes para que sea posible alcanzar en 2030 los nuevos objetivos de desarrollo sostenible”, manifestó la Primera Ministra, quien añadió que las políticas deberían guiarse por los compromisos recogidos en la Declaración de Incheon -inclusión, calidad, equidad y aprendizaje a lo largo de toda la vida- y plasmados en el ODS 4 propuesto. Noruega hará especial hincapié en la educación de las niñas, la calidad del aprendizaje, las competencias y la educación en situaciones de emergencia.

Asimismo, la Primera Ministra anunció la atribución de fondos para una nueva red dedicada a los docentes y la calidad de la educación y expresó el interés de Noruega por crear una plataforma conjunta para mejorar la coordinación en el ámbito de la educación en situaciones de conflicto y de emergencia.

Por su parte, el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, instó a los dirigentes mundiales a llevar a la práctica la Declaración de Incheon y a respaldar un conjunto ambicioso de objetivos de desarrollo sostenible en la cumbre que se celebrará en Nueva York en septiembre. En este sentido, el Secretario General afirmó que para lograr la educación universal es indispensable recabar recursos adicionales.

En su intervención durante una sesión plenaria dedicada a la calidad y el aprendizaje, la Directora General de la UNESCO dio las gracias al Gobierno de Noruega por su excepcional liderazgo y destacó la relevancia del planteamiento integral adoptado en la Declaración de Incheon.

Basándose en una de las principales enseñanzas extraídas de los 15 últimos años, la Directora General manifestó que “no basta cualquier tipo de educación: necesitamos una educación de calidad, que se ajuste a las necesidades de las sociedades y al futuro del planeta, pertinente para el empleo y que promueva nuevas formas de ciudadanía mundial, así como las humanidades y la diversidad cultural. La educación de calidad es el único camino para la sostenibilidad”.

La Directora General recalcó que la educación de calidad empieza con los docentes, que tienen una función decisiva para lograr la calidad y la igualdad de género, y destacó también la repercusión del aprendizaje en la lengua materna en la escuela primaria. Además, subrayó la necesidad de prestar mayor atención a la experiencia educativa de las adolescentes, que son objeto de un programa conjunto puesto en marcha por la UNESCO, ONU-Mujeres y el UNFPA.

Durante la sesión, el Primer Ministro del Níger, Brigi Rafini, señaló que una educación de calidad mal adaptada a las necesidades de desarrollo es peor que la falta de educación. El Primer Ministro añadió que la solución principal consiste en invertir en los docentes y reclamó un incremento de la asistencia financiera.‎ El Director General de la OIT, Guy Ryder, recalcó la necesidad de mejorar las transiciones de la educación a la vida profesional. El Presidente del Organismo Japonés de Cooperación Internacional, Akihiko Tanaka, hizo hincapié en la mejora de los vínculos entre los docentes, entre los planes de estudios y la evaluación y entre las comunidades y las escuelas, citando varios ejemplos de éxito. El Administrador Adjunto del Organismo de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), Eric Postel, se refirió a los proyectos para mejorar el aprendizaje en la primera infancia y la educación de las niñas. El Secretario General de la Internacional de la Educación, Fred van Leeuwen, señaló que la calidad se fundamenta en tres pilares, que son los docentes, las herramientas y los entornos, y reiteró que la educación es un bien público mundial.

Malala Yousafzai, galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2014, intervino en nombre de todos los niños que se ven privados de educación e instó a los dirigentes mundiales a plantearse objetivos más ambiciosos y a invertir más en educación para que cada niño tenga derecho a un ciclo completo de enseñanza primaria y secundaria.

“El problema no es la falta de dinero, sino la falta de compromiso. Los libros, no las balas, allanarán el camino hacia la paz y la prosperidad”, declaró.

Malala Yousafzai indicó que el déficit de financiación de 39.000 millones de dólares estadounidenses para hacer realidad la enseñanza primaria y secundaria equivale a ocho días de gasto militar mundial.

Asistieron a la cumbre dirigentes como el Presidente Kagame de Rwanda, el Primer Ministro Sharif del Pakistán, el Primer Ministro Rafini del Níger, el Primer Ministro Evans Paul de Haití, la Presidenta de la Alianza Mundial para la Educación, Julia Gillard, el Enviado Especial de las Naciones Unidas para la Educación Mundial, Gordon Brown, los directores del UNICEF, el UNFPA, el ACNUR y la OIT, numerosos asociados multilaterales y de la sociedad civil y activistas juveniles.