La cultura como elemento clave para una transición satisfactoria hacia los objetivos de desarrollo sostenible

El 10 de julio, en la Sede de las Naciones Unidas, la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, copresidió con el Representante Permanente del Perú ante las Naciones Unidas y Presidente del Grupo de Amigos de la Cultura y el Desarrollo, el Excmo. Sr. Gustavo Meza Cuadra, un desayuno de trabajo de alto nivel del ECOSOC sobre el tema “La cultura como elemento clave para una transición satisfactoria hacia los objetivos de desarrollo sostenible”.

En el contexto del Examen Ministerial Anual del ECOSOC de 2015 dedicado a la gestión del paso de los Objetivos de Desarrollo del Milenio a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, Irina Bokova y el Excmo. Sr. Gustavo Meza Cuadra convocaron una desayuno de trabajo de alto nivel para debatir sobre la función de la cultura en el logro del desarrollo sostenible a la luz de la fase final de la negociación de la Agenda para el Desarrollo después de 2015.

La reunión congregó a representantes del FNUAP y del PNUD, representantes permanentes ante las Naciones Unidas, incluidos diversos miembros del Grupo de Amigos de la Cultura y el Desarrollo, organizaciones internacionales, incluidas la INTERPOL, la FAO y la UIT, así como organizaciones de la sociedad civil. Los siguientes Estados Miembros estuvieron representados en la reunión: Alemania, Argentina, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Canadá, Commonwealth, Costa Rica, Croacia, Chipre, Egipto, Estados Unidos de América, Francia, Grecia, Honduras, Hungría, Italia, Jamaica, Kazajstán, Marruecos, Palau, Palestina, Perú, Qatar, República de Corea, Rumania, Santa Sede, Serbia, Tailandia, Unión Europea.

La Directora General destacó que “el pleno reconocimiento de la cultura en el marco de la nueva agenda constituye justamente una solución clave para una transición satisfactoria a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La cultura es un motor que puede aportar sostenibilidad a todos los esfuerzos realizados en pro del desarrollo”. La Directora General añadió que “la sostenibilidad tiene que ver con un apropiarse, un hacerse suyo, y ahí es donde la cultura puede ayudar, contribuyendo al fomento de la participación y a la construcción de un desarrollo significativo para las personas y forjado por ellas mismas”, idea esta que fue luego secundada por diversos participantes, incluidos Tailandia y Serbia. “La cultura no solo orienta el desarrollo hacia un desarrollo inclusivo y sostenible, sino que además ofrece a los individuos y a las comunidades un sentido de identidad; esta combinación única actúa como multiplicador del desarrollo”.

Recordando las negociaciones de los últimos años, el Presidente del Grupo de Amigos puso de relieve que “la cultura ocupa ahora un lugar prominente en la agenda” y que “dado que el proceso de negociación todavía está en curso, debemos seguir defendiendo la función de la cultura en todas sus formas”. En particular, le Embajador Meza Cuadra señaló a la atención de los participantes la función que desempeña el saber tradicional como elemento fundamental del patrimonio inmaterial, para la seguridad alimentaria y la sostenibilidad ambiental. Diversos Estados Miembros, incluidos Palau y Costa Rica, coincidieron en afirmar que resulta esencial velar por que la cultura se tome plenamente en cuenta en vistas de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 21) que se celebrará en París en noviembre de 2015. La FAO añadió que la seguridad alimentaria está a menudo arraigada en prácticas culturales y que por consiguiente resulta fundamental en este sentido salvaguardar la cultura como activo material e inmaterial. 

El representante del FNUAP convino en que “los conocimientos tradicionales e indígenas pueden ser esenciales para la protección del medio ambiente” e indicó asimismo que “la cultura no es un proceso estático, sino dinámico, que debe considerarse como un elemento clave para propiciar el desarrollo sostenible, en particular para promover la igualdad género y el empoderamiento de las mujeres y mejorar el enfoque local de las iniciativas de desarrollo”.

Al referirse a los últimos cuatro años de consultas mundiales sobre el “qué” y el “cómo” con respecto al proceso de elaboración de la Agenda para el Desarrollo después de 2015, el representante del PNUD destacó que “la cultura es fundamental, tanto en su calidad de bien como en su calidad de medio para el desarrollo sostenible”.

Palau añadió que “la cultura constituye un seguro social ubérrimo para los individuos y las comunidades”, ya que permite que las personas se basen en ella como recurso para el desarrollo sostenible”, y “es precisamente por este motivo que resulta esencial salvaguardar la cultura con el objeto de evitar su pérdida, en particular como consecuencia del cambio climático”. 

Diversos Estados Miembros hicieron referencia a la función que la cultura desempeña en la reducción de la pobreza, en particular a través del turismo sostenible, y a la necesidad de salvaguardar y promover el patrimonio cultural, tal y como resaltaron Croacia, Palestina y Chipre. Alemania recordó que la 39ª reunión del Comité del Patrimonio Mundial permitió destacar la importancia del patrimonio cultural, no solo con respecto a la dimensión económica del desarrollo sostenible, sino también como rasgo fundamental de la identidad de los pueblos. La República de Corea e Italia pusieron de relieve la importancia que revisten las industrias culturales y creativas para un desarrollo económico inclusivo, y subrayaron que la creatividad y las TIC son esenciales para un desarrollo centrado en las personas. Al recordar la Declaración de Florencia, aprobada en el Foro mundial de la UNESCO sobre la cultura y las industrias culturales celebrado en Florencia (Italia) en octubre de 2014, Italia hizo hincapié en la necesidad de encontrar modelos de inversión innovadores, en particular a través de mayores asociaciones de colaboración con el sector privado.

Durante la reunión, se estableció un estrecho vínculo entre cultura, paz y seguridad, con la referencia realizada por diversos participantes, incluidos en particular Tailandia, Alemania e Italia, a la importancia que reviste la cultura para la consolidación de la paz. Esto resulta especialmente pertinente a la luz de las amenazas actuales a la cultura, a la que se considera cada vez más como blanco en el contexto de conflictos. Como indicó un participante citando el Informe de los Diálogos post-2015, “la cultura entraña el potencial de tender puentes y forjar procesos de reconciliación más eficaces e inclusivos que las comunidades puedan apropiarse plenamente”. En este sentido, INTERPOL señaló que es triste tener que relacionar la cultura con la lucha contra la delincuencia, pero que combatir los delitos contra la historia y la humanidad constituye un prerrequisito para la consecución del desarrollo sostenible.

En general, los participantes en la reunión se basaron en los Diálogos post-2015 en materia de cultura y desarrollo, a la vez que destacaron algunas de las conclusiones principales de las consultas mundiales y nacionales realizadas a lo largo de 2014 y principios de 2015 con una estrecha colaboración entre los gobiernos nacionales y con la codirección del FNUAP, el PNUD y la UNESCO. Serbia, que figuraba entre los cinco países que llevaron a cabo una consulta nacional sobre cultura y desarrollo (junto con Bosnia y Herzegovina, Ecuador, Malí y Marruecos), resaltó en particular que resulta fundamental velar por que la cultura se tome en cuenta para la erradicación de la pobreza y la inclusión social.

La reunión constituyó una ocasión para que el Presidente del Grupo de Amigos pidiera a los miembros del Grupo que defendieran una mayor referencia a la cultura como motor y elemento propiciador del desarrollo sostenible en el preámbulo del borrador preliminar de la Agenda para el Desarrollo después de 2015, que acaba de publicarse para servir como base de las negociaciones venideras en la materia.

La Directora General concluyó la reunión reiterando su agradecimiento al Grupo de Amigos por sus esfuerzos dedicados a promover la inclusión de la cultura en la Agenda para el Desarrollo después de 2015, lo cual está en plena consonancia con la petición manifestada claramente por los órganos rectores de la UNESCO.