Cómo la ciencia puede ayudar a crear un mundo sostenible

La ciencia es primordial para enfrentar los complejos desafíos de la humanidad como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación y la reducción de la pobreza, en tanto que marca las bases para nuevos métodos y soluciones. ¿Cómo puede la ciencia asumir este compromiso con la sociedad? ¿Cómo podemos crear vínculos dinámicos entre conocimiento y acción? Estas preocupaciones han conducido a un nuevo concepto: la ciencia sostenible.La UNESCO, con el apoyo del Gobierno de Japón, reunió a los actores clave del medio universitario, de la comunidad de decidores políticos, de las instituciones especializadas y de las Naciones Unidas, con el fin de definir y expandir la metodología de la ciencia sostenible en miras de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. Este proyecto, de una duración de dos años, fue lanzado durante un coloquio organizado en la sede de la UNESCO en París, el 5 y 6 de abril de 2016.

La Agenda 2030 es transformadora y necesita un acercamiento multidisciplinario para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible, al tiempo que garantiza la coherencia de políticas a través de las diferentes intervenciones”, explicó Nada Al-Nashif, Subdirectora General de Ciencias Sociales y Humanas de la UNESCO, agregando que “este es el rol crucial de las ciencias de la sostenibilidad, ya que favorecen aproximaciones interdisciplinarias para hacer avanzar la comprensión de las interacciones y de los sistemas basados en la interdependencia humana y medioambiental y cómo estas interacciones afectan el desafío de la sostenibilidad.

El enfoque de la ciencia de la sostenibilidad es esencial para la eficacidad de la toma de decisiones en consideración de la sostenibilidad global, dado que los sistemas sociales, medioambientales y culturales están estrechamente ligados entre sí. La UNESCO continuará, junto a entidades asociadas, a apoyar los esfuerzos dirigidos a educar y promover el desarrollo de este enfoque. Se trata de un poderoso recordatorio de lo complejo de los desafíos a los que el mundo se enfrenta, y la inmensa responsabilidad que ello significa para los organismos internacionales como la UNESCO.

“La resiliencia y la adaptación son condiciones esenciales en nuestro camino hacia la sostenibilidad, y deben ser informadas por la ciencia y otros saberes”, declaró por su parte Flavia Schlegel, Subdirectora General de Ciencias Exactas y Naturales de la UNESCO. “La ciencia sostenible es una cuestión de naturaleza normativa: es un enfoque que permitirá capitalizar la investigación como herramienta para resolver la problemática actual. Contribuirá a la resolución de problemas complejos vinculados a la sostenibilidad, desde la reducción de riesgo de catástrofes, la seguridad alimentaria, energética y del agua, hasta la reducción social de la huella de carbono, desarrollando políticas sectoriales integrales fundadas en el mejor conocimiento científico disponible”, dijo.

En tanto, Kuni Sato, Embajadora extraordinaria y plenipotenciaria, Delegada permanente del Japón para la UNESCO, confirmó que la ciencia de la sostenibilidad en combinación con la educación juega un rol clave en el desarrollo sostenible. Ella expresó su satisfacción en cuanto a que los programas concernientes de la UNESCO trabajan en estrecha colaboración para contribuir con esta constatación.

Toda tentativa de desarrollar una plataforma mundial común dirigida a producir pruebas científicas para la elaboración de políticas ligadas al desarrollo sostenible debe considerar el hecho de que los Estados Miembros evaluarán el conocimiento de diferente manera y emplearán diferentes modos de razonamiento en sus procesos de toma de decisión. La contribución a la ciencia de la sostenibilidad tiene una dimensión política clara que necesita la puesta en marcha de plataformas de intercambio en la UNESCO para facilitar un diálogo fluido entre todas las partes concernidas.

En este sentido, tres simposios serán organizados en el marco de este proyecto, para reunir expertos y perspectivas clave. Un segundo coloquio tendrá lugar a principios de 2017. El resultado final del proyecto será un conjunto de directrices definiendo la ciencia de la sostenibilidad, fijando los principios dentro de los que este enfoque deberá ser implementado, y brindará indicaciones sobre su aplicación en múltiples niveles.